San Francisco y Madrid. OpenAI lanzó el viernes una versión preliminar de su último modelo de IA GPT-5.6, inicialmente disponible, a petición del gobierno de Donald Trump, sólo para “un pequeño grupo de socios” de confianza en Estados Unidos.Este lanzamiento se produce dos semanas después de que Washington emitiera una directiva que ordenaba a Anthropic -el principal rival de OpenAI- prohibir a ciudadanos extranjeros el acceso a sus potentes modelos Fable 5 y Mythos 5 por razones de seguridad nacional.“Como parte de nuestra colaboración continua con el Gobierno de EE.

UU., presentamos nuestros planes y las capacidades de los modelos antes del lanzamiento de hoy. A petición suya, comenzamos con una vista previa limitada para un pequeño grupo de socios de confianza cuya participación se ha compartido con el Gobierno, antes de su lanzamiento generalizado”, remarcó la empresa en un comunicadoEl nuevo producto marca el debut de la serie GPT-5.6 de OpenAI, que consta de tres nuevos modelos: el modelo insignia “Sol”; el gama de media “Terra”, y “Luna”, una opción rápida y de bajo costo.La empresa anunció que Terra costará la mitad que su predecesor, el GPT-5.5, en un esfuerzo por fidelizar a los clientes ante la feroz competencia de Anthropic y Google.OpenAI comunicó al gobierno estadounidense sobre las capacidades de sus nuevos modelos antes del lanzamiento.A petición de las autoridades, la compañía inició una fase de prueba limitada con un grupo selecto de socios de confianza, cuyas identidades han sido comunicadas a los organismos gubernamentales.Aunque estos socios tienen su sede en Estados Unidos, OpenAI indicó que los empleados de esas empresas o entidades que se encuentren en el extranjero también tendrán acceso a los nuevos modelos.“No creemos que este tipo de proceso de acceso por parte del Gobierno deba convertirse en la norma a largo plazo”, aseveró OpenAI en una publicación de blog.“Impide que los mejores instrumentos lleguen a usuarios, desarrolladores, empresas, defensores cibernéticos y socios globales que los necesitan”, agregó.Cuando Anthropic fue inicialmente objeto de la medida, algunos creyeron que esta empresa, centrada en la seguridad, estaba siendo injustamente señalada por la administración Trump por motivos políticos.En un enfrentamiento previo con la Casa Blanca, Anthropic se negó a permitir que su tecnología se utilizara para vigilancia masiva y armas autónomas, lo que llevó al Pentágono a cancelar sus contratos con la empresa.Gran preocupación por modelos IATanto los modelos Mythos de Anthropic como el GPT-5.6 de OpenAI han suscitado gran preocupación debido a su capacidad para identificar vulnerabilidades de software o código que puedan ser explotadas por piratas informáticos.Ante la presión generada por estas novedosas capacidades, Trump firmó a principios de mes una orden ejecutiva que establece un sistema de revisión federal voluntaria para evaluar los riesgos de seguridad nacional asociados a los modelos avanzados de IA antes de su lanzamiento.La Casa Blanca ha comunicado muy poco sobre cómo aplicará su orden ejecutiva y qué modelos quedarían sujetos a su revisión.La intervención resultó llamativa, dado que la Casa Blanca había abogado anteriormente por flexibilizar la supervisión de la IA, llegando incluso a intentar impedir que los estados promulgaran sus propias normativas.La colaboración entre OpenAI y el gobierno liderado por Donald Trump se ha incrementado después de la disputa entre el Ejecutivo y Anthropic, a quien llegó a declarar como riesgo para la cadena de suministro estadounidense.En esa línea, Anthropic fue la primera startup de IA en limitar el acceso a sus modelos de IA, a través del Proyecto Glasswin’, iniciativa implementada junto con un número reducido de socios con acceso preferente al modelo de IA, indicando que su nuevo modelo Mythos puede suponer problemas de seguridad.