El éxito en la organización del Mundial 2026 ha impulsado las ambiciones de la administración estadounidense a largo plazo. Estados Unidos evalúa presentar una candidatura para convertirse en la sede de la Copa del Mundo de la FIFA 2038, según dio a conocer este viernes Andrew Giuliani, director ejecutivo del Grupo de Trabajo (Task Force) de la Copa del Mundo de la Casa Blanca.

La declaración se suscita en la antesala de la etapa definitiva del torneo actual, cuya gran final se disputará el 19 de julio en Nueva Jersey, y traza una ruta clara para la permanencia del país en la vanguardia de la geopolítica deportiva internacional. Aunque Giuliani matizó que es prematuro formalizar un compromiso absoluto ante los organismos correspondientes, enfatizó que Estados Unidos reúne las credenciales logísticas para albergar el certamen en cualquier formato de competencia que disponga el máximo organismo rector del futbol.

El panorama de licitaciones internacionales abre una ventana idónea para la zona de Concacaf de cara a la próxima década: Mundial 2030: La organización compartida se trasladará a Europa, África y América del Sur con la organización en España, Marruecos y Portugal como principales sedes y con partidos en Uruguay, Argentina y Paraguay.Mundial 2034: El torneo continental viajará a Asia bajo la tutela de Arabia Saudita.Mundial 2038: Se perfila como la siguiente ventana disponible para el retorno de la Copa del Mundo a territorio estadounidense. El principal argumento de la Casa Blanca frente a otros aspirantes radica en el nulo gasto que requeriría la edificación de nuevos recintos deportivos.

Al contar con modernos estadios edificados bajo las normativas de la NFL, los costos operativos se reducirían de manera drástica. En comparación con las candidaturas tradicionales, que exigen inversiones de decenas de miles de millones de dólares para infraestructura básica, el modelo estadounidense destaca por su viabilidad presupuestal y sustentabilidad financiera.

Para el actual director de la comisión, quien asistió como espectador a los estadios durante la histórica edición de Estados Unidos 1994 cuando tenía apenas ocho años, liderar este proyecto posee un valor simbólico invaluable. No obstante, el funcionario admitió que la consolidación de la propuesta formal ante los comités de la FIFA estará sujeta a la evaluación final del desarrollo del torneo de 2026, el cual servirá como la carta de presentación definitiva para reclamar el trono organizativo en el año 2038.