Líbano, Israel y Estados Unidos firmaron el viernes en Washington un acuerdo marco trilateral que busca allanar el camino rumbo a un pacto de paz entre los dos antiguos adversarios de Oriente Medio. El acuerdo establece "un marco para una paz y una seguridad duraderas", añadió el jefe de la diplomacia estadounidense.

La embajadora de Líbano en Washington, Nada Hamadeh Moawad, aseveró que el acuerdo "es un primer paso en el camino hacia la restauración de la soberanía y la integridad territorial libanesas". El representante diplomático israelí, Yechiel Leiter, expresó que, en virtud del acuerdo, "Irán queda fuera, Hezbolá queda fuera y el camino hacia la paz entre Israel y Líbano queda abierto".

Hezbolá arrastró a Líbano a la guerra de Oriente Medio el 2 de marzo al lanzar cohetes contra Israel para vengar la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel. Israel respondió con devastadores bombardeos aéreos y una invasión que, según Líbano, ha causado la muerte de más de 4 mil200 personas.

Bajo presión de Estados Unidos, las autoridades libanesas iniciaron en abril conversaciones directas con Israel en Washington, y el 17 de abril se anunció una tregua, pero no logró detener los combates. Se declaró un nuevo alto el fuego este mes, mientras Teherán insistía en que su acuerdo con Washington para poner fin al conflicto más amplio, iniciado por Estados Unidos e Israel a finales de febrero, debía incluir a Líbano.

Netanyahu aseveró en un comunicado que el acuerdo también permitiría al ejército libanés "empezar a organizarse para tomar el control del territorio", comenzando por lo que describió como dos "zonas piloto" de las que las tropas israelíes se retirarían de los terrenos que ocuparon durante la guerra. Israel describe ese territorio como una "zona de seguridad" o "zona tapón" en la que sus tropas pueden frustrar los ataques de Hezbolá contra el norte de Israel.

El presidente libanés, Joseph Aoun, aseveró que el acuerdo debería permitir a los libaneses regresar a un territorio "plenamente liberado" y a hogares reconstruidos, sin "ningún socio" en su soberanía. El número de víctimas mortales de Israel en esta ronda de hostilidades con Hezbolá asciende al menos a 32 soldados y cuatro civiles.

Hezbolá no da a conocer cifras sobre sus bajas en la guerra. Reuters comunicó el 4 de mayo de que varios miles de combatientes de Hezbolá habían muerto en la guerra.