A 205 años de su nacimiento, homenajearon a Bartolomé Mitre

RECOLETA.— Estadista, militar, historiador, periodista, traductor y fundador de LA NACION. A 205 años de su nacimiento, la figura de Bartolomé Mitre volvió a ser evocada esta mañana frente al mausoleo donde descansan sus restos en el Cementerio de la Recoleta, durante un acto que reunió a descendientes, autoridades nacionales, representantes de instituciones históricas, miembros del cuerpo diplomático, fuerzas armadas y directivos de LA NACION, como José Claudio Escribano, e invitados especiales.
La ceremonia, acompañada por la Banda de Música de la Policía Federal Argentina, incluyó la colocación de una ofrenda floral, la interpretación del Himno Nacional y una serie de discursos dedicados a revisar la vigencia de quien fue el primer presidente de la Argentina unificada.Más allá del Mundial, Dallas es un museo a cielo abierto con una movida cultural que se extiende por la ciudadLa apertura estuvo a cargo de la directora del Museo Mitre, Gabriela Mirande Lamédica, quien definió al homenajeado como “uno de los arquitectos de la unidad nacional” y destacó su papel en la organización institucional del país, la construcción del sistema educativo y el desarrollo de una identidad cultural propia. También reivindicó su labor como historiador y fundador de LA NACION, al tiempo que llamó a reconocer con mayor énfasis el lugar que, a su juicio, ocupa Mitre en la historia argentina.
En ese sentido, remarcó que el Museo Mitre continúa preservando y difundiendo un legado que sigue siendo fundamental para comprender la formación del país.En representación de LA NACION, el director de Relaciones Institucionales, Norberto Frigerio, puso el acento en la dimensión intelectual del expresidente. Lo describió como un lector infatigable, coleccionista de libros y hombre de diálogo, al sostener que “entendió el valor fundamental del diálogo”, tanto con aliados como con adversarios.
Recordó asimismo el esfuerzo con el que reunió la biblioteca que hoy conserva el Museo Mitre y aseveró que la fundación del diario en 1870 expresó su compromiso con la Constitución Nacional y la libertad de prensa.El momento más emotivo llegó con las palabras de Bartolomé Abella Nazar, vicepresidente primero de la Asociación Amigos del Museo Mitre y descendiente del prócer, quien prefirió evocar “al otro Mitre, al tata”. A partir de recuerdos familiares transmitidos de generación en generación, reconstruyó una imagen íntima del expresidente, recordó escenas de su vida cotidiana junto a sus nietos y resumió uno de los ejes de su intervención con una frase que despertó asentimientos entre los presentes: “Mitre nació pobre, vivió pobre y murió pobre”.
También reivindicó la preservación de la casa de la calle San Martín, hoy Museo Mitre, como una forma de mantener viva su memoria.En nombre de la Institución Mitre, Carlos Eduardo Larrosa repasó la obra política institucional del expresidente y lo definió como un “polímata de cerebro privilegiado”. Destacó su papel en la consolidación de la Constitución reformada de 1860, la organización de la Corte Suprema y la construcción del Estado nacional, al tiempo que recordó que Antonio Bermejo lo calificó como “el ilustre fundador de la judicatura nacional”.
También resaltó la magnitud de su legado intelectual, reflejado en su biblioteca y en su intensa producción histórica y periodística.La intervención de Mario Ezequiel Pérez, en representación del personal del Museo Mitre, propuso una mirada diferente al presentar al homenajeado como “el gran arquitecto de la memoria nacional”. Remarcó que su trabajo como historiador fue “un acto de amor y protección” hacia la identidad argentina y definió la casa donde vivió, hoy convertida en museo, como “un refugio sagrado” donde las nuevas generaciones pueden reencontrarse con la historia del país.El cierre estuvo a cargo de Carmen Longa Virasoro, presidenta de la Asociación Amigos del Cementerio de la Recoleta, quien centró su exposición en la actualidad del pensamiento mitrista. “El mayor triunfo del estadista no es vencer al enemigo, sino convertirlo en ciudadano”, aseveró al destacar la importancia que Mitre otorgó a las instituciones, la inmigración, la infraestructura y el desarrollo económico.
Antes de concluir, dejó planteadas algunas preguntas sobre los desafíos de la Argentina actual -“¿Cómo se construye un país cuando las instituciones son débiles?“- para sostener que muchas de las respuestas ensayadas por Mitre conservan vigencia. La ceremonia concluyó con la interpretación del “Silencio Militar”, “Diana de Gloria” y “El Tala”.
Información de La Nación. Edición y redacción: Noticias Today.
Ver publicación original ↗
💬 Comentarios (0)
Iniciá sesión o creá tu cuenta para comentar.