Hay momentos en los que el cuerpo entra en estado de alerta sin avisar. El corazón se acelera, la respiración cambia y resulta difícil concentrarse o pensar con claridad.

En esta situación, es imprescindible contar con herramientas rápidas y eficaces que ayuden a recuperar la sensación de calma sin necesidad de recurrir inmediatamente al móvil, a distracciones externas o a otras técnicas más complejas.Precisamente ahí es donde entra en juego el llamado "tapping de la mariposa", una técnica corporal cada vez más utilizada que ayuda a regular el sistema nervioso a través de pequeños golpecitos repetitivos sobre el pecho. Aunque pueda parecer algo muy sencillo, algunos expertos en regulación emocional y trauma llevan años utilizándolo por su capacidad para reducir la activación física y generar una sensación de seguridad.En qué consiste el "tapping de la mariposa"La técnica, también conocida como "abrazo de mariposa", consiste en colocar las manos justo debajo de las clavículas, cruzando ligeramente los dedos como si formaran las alas de una mariposa.

A partir de ahí, se realizan pequeños toques alternos y repetitivos sobre el pecho mientras se respira de forma pausada.Según explica la neurocientífica Catalina Hoffman en el podcast de Upeka, el movimiento debe adaptarse a cómo se siente cada persona en ese momento. "El aleteo va en función de cómo te sientes", comenta.

Es decir, cuando el nivel de nerviosismo es muy alto, los toques pueden ser algo más rápidos o intensos al principio, e ir disminuyendo poco a poco a medida que el cuerpo empieza a relajarse.También recomienda cerrar los ojos mientras se realiza el ejercicio, siempre que se pueda. Y recuerda que las manos deben mantenerse orientadas hacia arriba para favorecer la posición correcta.Aunque pueda parecer una técnica nueva surgida en redes sociales, el abrazo de mariposa lleva años utilizándose en algunos enfoques terapéuticos relacionados con la regulación emocional y la gestión del estrés.

La estimulación bilateral rítmica que producen los golpecitos ayuda a enviar señales de calma al sistema nervioso y a reducir la sensación de activación.Por qué puede ayudar a bajar las revoluciones tan rápidoCuando nos enfrentamos una situación de estrés, el sistema nervioso activa automáticamente el modo alerta. El cuerpo interpreta que existe una amenaza y responde acelerando determinadas funciones fisiológicas.

Por eso aparecen síntomas como tensión muscular, respiración rápida o sensación de agobio.Técnicas corporales como el "tapping de la mariposa" buscan precisamente interrumpir ese estado de hiperactivación a través del movimiento repetitivo y la atención consciente en el cuerpo.Los pequeños golpecitos funcionan como un estímulo rítmico que ayuda a bajar poco a poco las revoluciones físicas y mentales. Asimismo, centrar la atención en el tacto y en la respiración también puede ayudar a salir del bucle de pensamientos acelerados que suele acompañar a la ansiedad o al estrés puntual.Eso sí, los expertos recuerdan que este tipo de ejercicios no sustituyen la ayuda psicológica cuando existe un problema de ansiedad persistente o un malestar emocional que se prolonga en el tiempo.

Aun así, puede convertirse en una técnica útil para momentos concretos en los que necesitamos calmarnos de forma rápida y sencilla.