Este viernes, el Mundial 2026 tiene programado uno de los duelos más atractivos de la primera ronda. Por la tercera jornada del Grupo H, España y Uruguay se enfrentan en Guadalajara para definir la clasificación rumbo a los dieciseisavos de final.

La selección que tiene el panorama más complicado es la Celeste. El elenco charrúa debe obtener un triunfo para seguir soñando con su presencia en la cita planetaria.

De obtener un empate, entra a rezar para que se den otros resultados en el Cabo Verde vs. Arabia Saudita o si puede entrar como mejor tercera.

Una derrota, en tanto, la dejaría prácticamente eliminada.No obstante, más allá de la calculadora y las necesidades de un equipo u otro, el partido entre la Roja europea y el combinado sudamericano tiene un condimento especial. Se trata del especial vínculo que tiene Luis de la Fuente con Marcelo Bielsa.En conferencia de prensa previo al choque, el DT español sorprendió al revelar su profunda devoción por el trabajo del Loco, sobre todo cuando estaba al mando del Athletic Club de Bilbao. “Yo he sido y soy un gran admirador de Marcelo Bielsa.

Le he seguido mucho su trayectoria“, explicó el entrenador riojano, antes de relatar una etapa en la que aprovechó su tiempo sin equipo para acercarse al trabajo del argentino.“Cuando estuvo de entrenador en el Athletic, yo estuve 18 meses en el paro. Por seis meses estuve yendo a Lezama a ver todos los entrenamientos de Marcelo.

Tengo todos los entrenamientos grabados durante todo ese tiempo”, confesó.El rosarino, por su parte, reconoció que de la Fuente dejó de ser un simple discípulo. Es más, indicó que su filosofía de juego ha superado a la que él intenta desplegar en Uruguay. “No representa mi estilo, porque es un fútbol mucho más bonito que el que yo he logrado conseguir con mi equipo.

El fútbol que ha conseguido con España es exquisito“, comentó un par de horas después en la misma sala de prensa.Con estas palabras de elogios de un lado a otro, el duelo entre el seleccionador español y el de la Celeste asoma como la última prueba de fuego en la fase de grupos de la Copa del Mundo. Por ahora, ninguno tiene su lugar plenamente en la siguiente ronda, por lo que la amistad quedará a un lado para dar vida a un choque de crucial en sus carreras como entrenadores.