La modelo Bella Hadid tiene 29 años y lleva desde la adolescencia sufriendo las secuelas de la enfermedad de Lyme, una infección bacteriana causada principalmente por la bacteria Borrelia burgdorferi y transmitida principalmente por la picadura de garrapatas infectadas. Sobre ese padecimiento, del que lleva tratándose años, hablaba la modelo internacional en sus stories de Instagram, donde visibilizó tanto lo duro que es vivir con la enfermedad como que se puede salir adelante, en unos mensajes Inició las publicaciones con un extenso mensaje, explicando lo que le "intimida" abrirse y explicar cómo son sus síntomas, como dolor, agotamiento, fatiga, ansiedad, confusión mental, infecciones y traumas, y cómo estos la llevan a "un aislamiento y una depresión severos, especialmente durante largos períodos de tiempo".Y aunque ha leído mucho sobre el tema y se ha formado para sobrellevarlo, aún experimenta recaídas.

"Exiges respuestas que nadie puede encontrar. Luchas.

Finalmente tienes unos días buenos. Crees haber encontrado el protocolo adecuado, la rutina adecuada, el tratamiento adecuado... y entonces vuelve un brote y, de repente, nada parece seguro otra vez", hacía ver.Explicó que, debido a los brotes, cancela planes y no puede tomar decisiones firmes o definitivas porque "nunca" sabe cómo se sentirá al día siguiente.

"Te despiertas con la ansiedad ya instalada en tu cuerpo", escribió Hadid. "Dolor físico incluso antes de que tus pies toquen el suelo...

Y, de alguna manera, aún tienes que encontrar la fuerza para seguir adelante con un cuerpo y una mente completamente agotados", revelaba sobre su dolor.De cara a los que la rodean, a veces es difícil de entender, por lo que ha aprendido a disimular cómo se siente para lograr aceptación. "A veces parece que, a menos que hayas vivido algo así o hayas amado a alguien que lo haya vivido, es imposible comprenderlo del todo"."Como muchos han dicho... tengo que recordarme a mí misma que la sanación no es lineal...

Creo que Dios nos pone delante, de alguna manera, solo lo que somos capaces de soportar, incluso cuando no entendemos por qué en ese momento", seguía escribiendo, tratando de encontrar un sentido. "Siento una profunda gratitud por la vida", pero vivir en un cuerpo que tiene "más días difíciles que buenos" hace "difícil encontrar alegría, propósito o incluso una razón para salir...", decía, aunque exclamaba que seguirá intentándolo siempre.

En la siguiente imagen aparecía ella misma llorando, con las lágrimas corriéndole por la cara. "No he sido capaz de evitar este brote...

Dormí 11 horas. Otra vez...

Siesta todos los días. Seguí todos los protocolos de todos y cada uno de los médicos que he visto.

Todavía nada es de ayuda. Ahora me he diagnosticado a mí misma con otras 12 cosas", decía desolada sobre cómo se siente.

"Y hoy no es el día para decirme qué tengo que hacer. Y sí, bebí agua.

Y no, no salí a caminar porque me quedaba hasta sin aliento andando hasta la cocina", añadía, porque suele recibir comentarios y recomendaciones de los usuarios, como si ella no lo hubiera probado todo. Aún así, reconocía que en los días de brote puede no estar del mejor humor.

"No creo que haya ni una sola neurona ahí dentro funcionando, y las dos últimas que me quedan están peleándose entre sí, así que si alguna vez te dije en un mal día que le contaras tus problemas a tu diario, me retracto y lo siento", concluía.