La versión oficial es que la autoridad federal desembolsó 800 millones de pesos para escuelas de Oaxaca. Nadie puede poner en duda que aquella entidad necesita esos recursos, como Chiapas, Guerrero y Michoacán.

Entre otras razones, porque son los estados con las peores calificaciones en rendimiento en aula, aprovechamiento, deserciones y nivel educativo. Es curioso que haya otra coincidencia en esos lugares: ahí manda la CNTE.Y como ya ve que hay días en que todo coincide, será la alineación de astros, vaya usted a saber, justo ese día en que la SEP anunció la “inversión”, para quien se ofenda por llamarle “desembolso” una vez que va destinado a “escuelas”, los maestros de la Coordinadora decidieron que ya era momento de tomar sus cosas, desalojar la castigada capital y su Centro Histórico, para preparar el fin de cursos e irse a las vacaciones de verano.Vaya paralelismo: estuvieron semanas echando a perder la vida a los ciudadanos y comerciantes, amagando a las autoridades con arruinarles las actividades mundialistas, demandando imposibles, pero cuando se abrió la chequera toda actividad disidente pasó a “receso” y entró la fase de urgencia para “reorganizarse” e irse con la frente en alto por una jornada más de lucha: bloqueos, marcha, vandalismo, cierre de casetas y carreteras, agresión a policías y traslado de explosivos, mazos y tubos para desestabilizar.Mire usted lo que se ha podido hacer con 800 millones de pesos en estos tiempos: un hospital del Seguro Social en la alcaldía capitalina Tláhuac, con 102 camas para dar atención a 300 mil derechohabientes.

Otro materno-infantil en Coatzacoalcos, Veracruz, con beneficio potencial para 5 millones de personas sin seguro social. El programa Acapulco se Transforma Contigo de Fonatur para acciones de recuperación urbana y turística del puerto.Tres ejemplos más: rehabilitación del Hospital Regional 1 del IMSS después del huracán Otis, 42 obras de agua potable, drenaje y rebombeo en Iztapalapa, Tláhuac y Xochimilco, y el programa de infraestructura escolar en Campeche.

Con ese dineral, ergo, cómo no iba a agarrar la CNTE sus tiliches e irse silbando. Volverá pronto a la ciudad, obvio, al grito de “ya se la saben”.