SANTA FE.— Un entrerriano de 30 años fue condenado este jueves por transportar una importante cantidad de drogas de diseño por rutas de la provincia de Santa Fe. Cuando fue atrapado por la policía, a fines del año pasado en el departamento Castellanos , llevaba centenares de pastillas en el auto, que tenía como pasajera a su pequeña hija.

La Justicia Federal homologó un acuerdo de juicio abreviado realizado entre el imputado, Brian David R. y el fiscal federal interínamente a cargo de la Sede Descentralizada de Rafaela, Jorge Gustavo Onel . El ahora condenado, que es oriundo de la ciudad de Paraná (capital de la provincia de Entre Ríos), se encuentra en la actualidad detenido en el Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz, Buenos Aires.

Él aceptó cumplir una pena de 4 años y 10 meses de prisión. Atrapado El hecho que se investigó sucedió la noche del 25 de noviembre del año pasado, en el cruce de las rutas nacionales 19 y 34, a la altura de la localidad de Angélica.

Agentes de la Guardia Provincial de la Policía de Santa Fe detuvieron la marcha de una camioneta Chevrolet Tracker blanca conducida por Rosell, porque circulaba sin la chapa patente delantera . Al detenerlo, los uniformados constataron que el hombre viajaba acompañado por su hija de apenas 4 años.

Brian David R. no contaba con el documento de la menor ni con los papeles físicos del vehículo. Ante las irregularidades , se inició una verificación de los números de chasis y motor.

Drogas Fue en ese momento cuando el suboficial actuante notó que la funda debajo del asiento del conductor estaba desprendida, dejando a la vista una bolsa plástica blanca sellada. Al ser interrogado, el propio conductor confesó espontáneamente: "Son pastillas... es éxtasis".

Luego, admitió que ocultaba más sustancias debajo de la palanca del freno de mano. Luego de obtener la autorización judicial de urgencia, el Área de Microtráfico de la Policía de Investigaciones (PDI) secuestró en el coche: 665 pastillas de MDMA (éxtasis), 70 pastillas de LSD, 20 troqueles de LSD, 207,76 gramos de cristal (MDMA), 310 gramos de ketamina.

El conductor también tenía 124.700 pesos en efectivo, 400 dólares y tres teléfonos celulares. La menor de edad fue entregada a su madre horas más tarde, luego de que se acreditara el vínculo.

"Laboratorio" A raíz del impactante hallazgo en la ruta, la Justicia Federal ordenó un allanamiento inmediato en el domicilio de Brian David R., ubicado en la calle Los Dragones de Entre Ríos al 600, en la ciudad de Paraná . Allí, el personal de Gendarmería Nacional descubrió que la vivienda funcionaba presuntamente como un centro de estiramiento y fraccionamiento.

Se incautaron entonces más dosis de éxtasis, vestigios de ketamina dentro de un molinillo de café, balanzas de precisión, sustancias de corte (ion carbonato) y elementos llamativos como esencia aromatizante de frutilla y colorantes comestibles, utilizados habitualmente para fabricar o adulterar pastillas. Asimismo, se secuestró un cuaderno con anotaciones minuciosas de transacciones de dinero y nombres de sustancias.

El cruce de datos posterior demostró que las cifras anotadas coincidían a la perfección con los movimientos de las billeteras virtuales del imputado. Desocupado Uno de los puntos más contundentes de la acusación fiscal radica en el análisis financiero de Brian David R..

Según los informes de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), el cargamento de drogas secuestrado en la Tracker tiene un valor de mercado que supera los 39.552 dólares (más de 57 millones de pesos a la fecha del hecho). La investigación de las cuentas virtuales del acusado dio a conocer que, entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025, el joven llevó a cabo pagos y transferencias por un total de $128.153.924, registrando meses con movimientos superiores a los 12 millones de pesos.

No obstante, el perfil socioambiental de Rosell no justificaba semejante fortuna: se encontraba desempleado desde agosto de 2024, cuando fue echado de su puesto en la Dirección de Parques y Paseos de la Municipalidad de Paraná debido a reiteradas inasistencias injustificadas. Su último sueldo en mano registrado apenas alcanzaba los $430.005.

Para la Fiscalía, la cantidad de la sustancia, los viajes previos registrados a Buenos Aires y el itinerario (había salido de Paraná a Rafaela para cargar la droga y regresar a su ciudad esa misma noche) confirman que no se trataba de un simple traslado, sino de una logística destinada al abastecimiento de redes de consumo y distribución al menudeo. En otro orden, la línea investigativa llevó a la fiscalía a provincia de Buenos Aires, más precisamente al Country El Carmel, de Pilar.

Allí, se realizaron allanamientos y se secuestraron 15 teléfonos celulares que iban a ser peritados.