Los campus universitarios de la Comunidad de Madrid abren durante julio y agosto para recibir a los futuros alumnos. Los colegios mayores de la región ofrecerán alojamiento y cursos a modo de jornada de iniciación antes de arrancar el curso.

La mayoría de las solicitudes recibidas son de estudiantes de otras regiones que planean mudarse a la capital para continuar con su formación. En estas semanas también se han recibido peticiones procedentes de países de Hispanoamérica y una de Holanda.

El programa piloto busca facilitar los traslados, atraer a más jóvenes y que conozcan Madrid antes del comienzo de las clases. Las estancias se organizarán por semanas y estarán subvencionadas para facilitar su acceso.

Asimismo, se permitirá a los alumnos venir acompañados por sus familiares.Entre el 6 de julio y el 28 de agosto la vida universitaria proseguirá en Madrid, a pesar del parón estival. Los jóvenes entre 16 y 35 años, entre titulados de Bachillerato, estudiantes de grado o posgrado, podrán inscribirse en estas jornadas para visitar sus futuras facultades, descubrir la región y resolver sus dudas.

"Buscamos que los estudiantes tengan un aterrizaje suave antes de arrancar e iniciar su etapa universitaria en Madrid", ha indicado la consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo. Este jueves la titular del área a conocer de primera mano uno de los 19 colegios mayores que participarán en esta primera edición.

Estos centros habilitarán durante ocho semanas 500 plazas semanales para los interesados. Hasta ahora, se han recibido más de 200 peticiones para julio, aunque se espera que vayan incrementándose de forma progresiva.

"El 90% de los interesados son nacionales. También hay personas de otros países, especialmente de Hispanoamérica y, curiosamente, uno que viene de Holanda", ha detallado el presidente de la Asociación de Colegios Mayores de Madrid, Alejandro Cremades.

"Es una experiencia de convivencia y formación. No es solo ir al aula a hacer cursos, sino que también hay actividades que te permiten relacionarte con personas de tu edad y con los mismos intereses", ha añadido sobre el programa.Junto a los estudiantes, sus familiares podrán acompañarlos durante este proceso, que para la mayoría supone abandonar su hogar por primera vez.

El convenio alcanzado entre la Comunidad de Madrid y la Asociación de Colegios Mayores fija precios reducidos para estas estancias de 50 euros al día para los alumnos. Así, por una semana se deberán abonar 350 euros por la pensión completa.

Por su lado, los acompañantes, con un máximo de dos personas de la familia, deberán pagar 75 euros al día.El programa tendrá dos modalidades: una sin alojamiento —participando solo en las actividades— y otra con alojamiento, donde será necesario inscribirse en los cursos. Los huecos se irán asignando atendiendo al orden de solicitud, hasta completarse el aforo previsto para cada una de las jornadas programadas.

En esta asignación, los estudiantes que hayan optado por la estancia residencial en uno de los 38 colegios mayores tendrán prioridad en el acceso. Los inscritos en el programa tendrán acceso a todas las instalaciones del centro.

Así, por ejemplo, en el Colegio Mayor Mendel se dispone de sala de cine, teatro, piscina climatizada, gimnasios, futbolín, billar y varias salas comunes.Dentro de la programación, cada día se organizarán sesiones de orientación, formación y actividades deportivas y culturales a los jóvenes vinculados al ámbito universitario. En las jornadas programadas se realizarán sesiones temáticas relacionadas con el mundo de la tecnología, el universo del dato y la inteligencia artificial, la ciberseguridad y privacidad.

Para esta línea, también habrá sesiones centradas en el sector audiovisual y streaming, videojuegos y cultura gamer o arte urbano y diseño. Estos cursos tendrán un precio adicional de 30 euros.Esta medida se incluye dentro del proyecto de región universitaria donde también se enmarca la creación del Campus Lope de Vega.

Empleando la red actual de escuelas oficiales de idiomas de la región, la consejería de Educación contempla crear un distintivo propio para acreditar el nivel de español de los alumnos internacionales. En paralelo, se prevé iniciar la construcción de nuevas residencias para alumnos.

Así, se quiere solventar la falta de vivienda y evitar que los alumnos elijan otras regiones para desarrollar su etapa educativa debido a la carencia de inmuebles. Este plan tendrá dos vertientes: edificar y acondicionar.

Por un lado, la Comunidad busca en los municipios parcelas disponibles para construir nuevas residencias a través de modelos de colaboración público-privado, con concesiones de explotación. Por otro lado, se pretende dar una segunda vida a edificios infrautilizados para acondicionarlos y reconvertir su función.