SEÑOR DIRECTOR:Hace unos días, este diario comunicó que Toesca anunciaba el primer pago a aportantes por liquidación de fondos de Sartor. Como grupo de afectados directos, valoramos la cobertura que La Tercera y otros medios han dado a nuestro caso.

Esa exposición ha sido clave para que nuestras historias no queden en el silencio y para mantener el sentido de urgencia sobre quienes tienen la responsabilidad de resolver este proceso. No obstante, no quisiéramos que esta noticia se lea como el cierre de un capítulo.

El pago anunciado representa una fracción mínima de lo que efectivamente invertimos. Para cientos de aportantes que confiaron sus ahorros de toda una vida en una institución regulada por el Estado, esta primera devolución está muy lejos de constituir una reparación real.

Este caso no está cerrado. Sigue sin respuesta una pregunta profunda, que es la que más nos importa: dónde están realmente nuestros ahorros.

Distintos medios han venido documentando nuevas aristas en torno a esta duda y seguiremos atentos a cada una de ellas. Esperamos que las autoridades competentes promuevan mayor certeza también respecto de los demás fondos.

Tampoco quisiéramos que se entienda este pago como una decisión libre y sin costo para quienes lo recibiremos, ya que no contamos con otra alternativa que aceptar dicha devolución, ya que es dinero que necesitamos hoy. Agradecemos el espacio y esperamos que las autoridades, tanto el Congreso como el Ministerio de Hacienda y la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) actúen con celeridad para que ningún otro chileno que confíe en el sistema financiero tenga que vivir esta pesadilla.Andrés Aylwin, Carola Espina, María Isabel Holley, María Victoria Moltedo, Dante Renato Quintanilla, Beatriz SalehEn representación de un grupo de 55 aportantes afectados en el Caso Sartor.