ISSSTE expande telemedicina para reducir tiempos de espera

A las 08:40 horas, en un consultorio del Hospital Regional 'Licenciado Adolfo López Mateos', del ISSSTE, en la Ciudad de México, una endocrinóloga pediatra revisa niveles de glucosa, analiza los episodios de hipoglucemia nocturna y ajusta el tratamiento de un adolescente de 16 años con diabetes tipo 1. El paciente se encuentra a más de mil 400 kilómetros de distancia, en la Clínica Hospital ISSSTE Ciudad Cuauhtémoc, en Chihuahua, donde otro médico asume la responsabilidad de ejecutar las nuevas indicaciones de manejo clínico.Una pantalla acortó esa distancia.
Médico y paciente compartieron la misma consulta para corregir un descontrol metabólico que requería atención inmediata, sin traslados, sin largas esperas y sin que la lejanía se convirtiera en una barrera para acceder a atención especializada. La escena resume una de las mayores apuestas del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE): usar la telemedicina para llevar atención especializada a regiones apartadas del país y evitar que la distancia retrase diagnósticos, interrumpa tratamientos o vuelva inaccesible una consulta de alta especialidad.Desde el Hospital Regional 'Adolfo López Mateos', la red de telemedicina del ISSSTE suma 15 años de operación y alrededor cerca de tres millones de consultas, explicó Daniela González Espinoza, coordinadora del Área de Enlace Hospitalario de dicha unidad médica.La red enlaza a más de 800 comunidades del país, recibe alrededor de 500 valoraciones por semana y trabaja con más de 15 especialidades, entre estas, endocrinología, cardiología y dermatología figuran entre las áreas con más actividad, pero también participan otorrinolaringología, reumatología, ortopedia, neumología, urología, ginecología y oncología médica.En el ISSSTE, la telemedicina, comentó González Espinoza, forma parte de una estrategia esencial para acortar distancias y acercar atención especializada a unidades de primer y segundo nivel que no cuentan con todas las subespecialidades o con la capacidad resolutiva de un hospital regional.“La telemedicina es una estrategia digital, tecnológica, creada principalmente para acortar distancias.
Acercamos atención especializada a todas las unidades de primer y segundo nivel que se encuentran lejanas. “Se otorga atención a pacientes, muchos con padecimientos de difícil control, de difícil diagnóstico, de difícil atención. Llegamos a ellos, se otorga orientación guiada y conocimiento para darle otorgar una solución y, con ello, elevar la calidad en la atención”, comentó en entrevista con MILENIO.Todo con un objetivo: que el acceso a un especialista no dependa del lugar donde vive el paciente, expresó.
Para González Espinoza, la importancia del sistema no radica solo en conectar a un médico con otro a distancia, sino en la posibilidad de construir una consulta clínica completa en tiempo real.La red permite compartir estudios de laboratorio, imágenes, fotografías y documentación para que el especialista y el médico tratante valoren juntos un caso y tomen decisiones con la misma información.“Contamos con una red especializada, tecnológica especializada, que fue creada precisamente para la finalidad de construir toda la estrategia de telemedicina”, agregó.La infraestructura de telemedicina va más allá de contar con pantallas e internet. Su capacidad consiste, incluso, “en subir documentación en ese momento, subir estudios de laboratorio, subir imágenes en tiempo real, para que tanto del otro lado que están dando la consulta, como el médico que está recibiendo la información, podamos llegar a un criterio juntos”.En esa lógica, la telemedicina no busca resolver una duda aislada, sino sostener una ruta de atención. “Aquí la finalidad es darle no nada más la continuidad de su tratamiento, o mejor dicho, llegar a ese diagnóstico oportuno, sino darle esa continuidad de tratamiento, de vigilancia, incluso si se requirió alguna situación quirúrgica, ver en el transcurso del tiempo que todo lo que se haya realizado haya estado bien o siga bien”, explicó González Espinoza. La consecuencia práctica, subrayó, es evitar que quienes viven lejos tengan que trasladarse cada mes, cada dos meses o incluso cada semana a la Ciudad de México para recibir una revisión que puede resolverse desde su unidad de origen.“Finalmente evitamos que tal vez este paciente que se encuentra muy lejano se tenga que estar trasladando cada mes, cada dos meses o algunos de ellos cada semana tal vez”, remarcó.La red también sirve para atender a pacientes en situación de en emergencia médica, indicó González Espinoza.El enlace remoto permite valorar si el enfermo puede continuar su atención en su hospital de origen, si conviene remitirlo a una unidad de segundo nivel más cercana o si necesita ser trasladado a un centro de mayor complejidad.“Se puede hacer ese enlace por medio de telemedicina e incluso si es necesario valorar si se puede remitir a una unidad más cercana de un segundo nivel, un hospital general, por ejemplo, o un hospital regional más cercano”, indicó.
Y, cuando no hay otra salida, añadió, “se solicita que se traslade el paciente” a la Ciudad de México y llegue en las medidas óptimas al hospital.González Espinoza recordó el caso de una paciente pediátrica con una valvulopatía, es decir, una disfunción que afectaba las válvulas del corazón. La paciente pediátrica, primero fue valorada por telemedicina y después tuvo que ser trasladada al Hospital Regional 'Licenciado Adolfo López Mateos' porque el procedimiento requería un especialista que no estaba disponible en su lugar de origen.
La menor fue operada en la Ciudad de México y, una vez superada la fase crítica, regresó a su domicilio, donde continuó el seguimiento a distancia.“Son esos casos que requerían una reparación cardíaca y que pudo regresar a casa”, relató. La red también permite dar seguimiento terapéutico.
González Espinoza explicó que existe una base de datos de medicamentos disponibles en la institución y que, cuando un paciente requiere un fármaco, se busca que pueda recibirlo en la unidad más cercana a su domicilio.“Se cuenta con una base de datos de medicamentos con los que pueda contar en la institución y si no, de ahí se hace la gestión, incluso, administrativa para que el medicamento pueda llegar a su unidad más cercana del paciente y no se tenga que estar trasladando a la Ciudad de México solamente por su medicamento”, comentó. Lo mismo, añadió, ocurre con revisiones cardiológicas, valoraciones de marcapasos o controles posteriores a una cirugía: la intención es acercar la atención lo más posible al lugar donde vive el paciente y reservar el traslado a la Ciudad de México para los casos en que sea realmente indispensable.Para la coordinadora del Área de Enlace Hospitalario del Hospital Regional 'Licenciado Adolfo López Mateos', el valor del sistema también se mide en tiempo.
En el caso de esa paciente, explicó, desde que llegó a urgencias hasta que fue operada transcurrió menos de una semana.“Se hizo la conexión, la presentación del caso, se trasladó y se operó, fue menos de una semana”.El tratamiento oportuno, añadió, cambió el pronóstico. “La paciente ya en cuestión de tres años se pudo dar de alta, cosa que tal vez si no se hubiera operado de manera oportuna hubiera implicado hasta riesgo de muerte”. Conexión con Chihuahua La conexión de telemedicina desde la Ciudad de México con Chihuahua mostró cómo opera la red cuando no se trata de una cirugía, sino del control cotidiano de una enfermedad crónica que exige vigilancia estrecha y ajustes permanentes.Del lado de la Clínica Hospital del ISSSTE Ciudad Cuauhtémoc apareció Eliam Mateo R, de 16 años, acompañado por su padre, Arturo Rodríguez.
Era una cita subsecuente de endocrinología pediátrica.Eliam contó que fue diagnosticado hace un año, después de sentirse mal durante un partido de futbol americano.Durante semanas había tenido mucha sed, cansancio, pesadez en el cuerpo y ganas frecuentes de orinar.Ese día, recordó, le revisaron el azúcar y la tenía en 650, por lo que fue trasladado al hospital, internado y diagnosticado. Vivir con diabetes tipo 1, expresó, “es un poco complicado”, aunque con el tiempo se ha adaptado a alimentarse correctamente, como debe de ser.Su padre le compró de su bolsillo un sensor de glucosa, asimismo de seguir con todas las indicaciones médica como cuidar su alimentación, hace ejercicio y seguir jugando futbol americano.Las consultas periódicas le permiten corregir el tratamiento y mantenerse estable. “Tengo ese chequeo cada cierto tiempo que me ayuda a nivelarme de forma correcta”.En esta ocasión acudió porque ha tenido picos de glucosa de 350, así como niveles bajos de azúcar, de 69 y 65, sobre todo durante la madrugada y la mañana.
Durante la consulta, la endocrinóloga pediatra revisó el monitoreo, los antecedentes del caso y advirtió que el descontrol no solo estaba asociado a las hipoglucemias nocturnas y al ejercicio, sino también a un uso incompleto de la insulina de acción rápida.La especialista recordó que desde abril se había indicado aplicar lispro con el conteo de carbohidratos en cada comida, pero el adolescente solo la utilizaba cuando la glucosa ya estaba elevada. Ese desajuste, explicó, favorecía picos persistentes por arriba de 250 y un deterioro en el control metabólico.La revisión a distancia también permitió ordenar el contexto clínico del caso.
La hemoglobina glucosilada, que en febrero se ubicaba en 7.41, había subido a 10.6 en abril, una señal de que el esquema debía corregirse y de que era necesario retomar la valoración presencial con endocrinología en Chihuahua en cuanto fuera posible.Con los datos disponibles, la endocrinóloga pediatra ajustó la glargina a 30 unidades, pidió mover su aplicación a la mañana para reducir las hipoglucemias nocturnas e indicó reforzar el uso de lispro antes de las comidas, con conteo de carbohidratos, sobre todo en los días sin ejercicio. También solicitó nueva valoración con hemoglobina glucosilada, examen general de orina y perfil tiroideo.Su padre, Arturo Rodríguez, describió el impacto de la enfermedad fuera del consultorio.“La verdad, aquí en la clínica de Ciudad Cuauhtémoc, Chihuahua, como en Telemedicina nos han orientado muy bien sobre esta enfermedad que es muy complicada.
La verdad es ajustarse, no solo de él, sino de toda la familia”, aseveró.La enfermedad, agregó, obligó a reorganizar hábitos, alimentación y rutinas en casa. Y ello incluye acudir a su unidad médica en Chihuahua, donde la médica Jennifer Sánchez apoyó la presentación de los datos clínicos, la revisión de glucosas y la coordinación de las indicaciones posteriores para que el ajuste quedara incorporado al seguimiento local.Esa pieza, la del médico tratante que conoce al paciente y sostiene la continuidad en su propia unidad, es una de las bases del modelo: la telemedicina no sustituye a la clínica de origen, sino que la refuerza con el apoyo de una especialidad que está a más de mil kilómetros de distancia.
La consulta de Eliam no fue, en ese sentido, un episodio aislado. Fue una muestra de la medicina que el ISSSTE busca empujar con su red de telemedicina: una clínica de Chihuahua conectada en tiempo real con un hospital regional de la Ciudad de México para corregir un tratamiento, ordenar estudios, prevenir nuevas hipoglucemias y evitar, al menos por ahora, un traslado de más de mil 400 kilómetros.En esa pantalla no solo se enlazaron dos médicos.
También se resolvió, en tiempo real, una parte del problema que la distancia suele volver más costoso, más tardado y difícil de atender.ISSSTE, pionero de telemedicina Ahí está el sentido de la apuesta, subrayó González Espinoza: impedir que el lugar de residencia termine definiendo la calidad de la atención.“Es mantener más que nada esa calidad de atención, esa oportunidad de atención a toda la población derechohabiente que tenemos lo más que se pueda de los rincones de toda la república”, remarcó.El Hospital Regional 'Licenciado Adolfo López Mateos', recordó, fue pionero en este modelo. Empezó con equipos pequeños, pocas unidades enlazadas y una red con más limitaciones.
Hoy, con casi 15 años de experiencia, el ISSSTE lo presenta como una infraestructura clínica capaz de conectar comunidades remotas, médicos tratantes y especialistas para evitar que la distancia retrase un diagnóstico, suspenda un tratamiento o vuelva imposible el seguimiento.“Empezamos realmente con equipos pequeñitos, con pocas unidades, con mucha deficiencia en cuanto a la red”, recordó González Espinoza. “Ahorita afortunadamente hay que agarrarnos más de toda la tecnología que tenemos en la actualidad y que podamos llegar a más unidades”, comentó."Vamos empezando", afirma Martí Batres El director del ISSSTE, Martí Batres, aseveró que luego de la ampliación de su red de telemedicina, el reto será incrementar el número de teleconsultas para facilitar el acceso a especialidades médicas desde las unidades de atención primaria.“El reto de que crezca el número de teleconsultas, es decir, que le facilitemos a las personas que van de su clínica de atención de primer nivel al hospital en general, al hospital regional, a su consulta de especialidad, que puedan ir haciéndola a partir de su unidad correspondiente”, declaró en entrevista para MILENIO Televisión con Josué Becerra y Dany Martin.Aquí puedes ver la entrevista: ▶️ "Vamos empezando y la estamos expandiendo poco a poco": Martí Batres, director general del ISSSTE, sobre la ampliación de la red de telemedicina con 859 unidades médicas ???? Los detalles con @josuebecerra y @DanyMartin91 en #MILENIONoticias pic.twitter.com/y0r7CefOt5— Milenio (@Milenio) June 24, 2026 Afirmó que el número de consultas será uno de los principales indicadores para medir la efectividad del programa.“Si aumentamos las consultas por telemedicina, disminuimos también el tiempo de espera para las consultas de especialidad”, aseveró.
Agregó que también se evaluarán otros indicadores generales, como el avance en áreas de oncología y la mortalidad por problemas cardiovasculares.Reconoció que uno de los principales obstáculos de esta expansión fue la infraestructura limitada en los consultorios familiares.“Existía la percepción generalizada de que había imposibilidad de colocar equipos de telemedicina en los consultorios de atención familiar porque son muy pequeños. No obstante logramos adaptar la gran mayoría de los consultorios”, reitero.Subrayó que este avance tecnológico ha permitido conectar a internet unidades que antes no contaban con el servicio y equiparlas con pantallas y sistemas de videoconferencia, micrófonos y carritos de traslado, “para agilizar la comunicación en las teleconsultas”.Expuso que el ISSSTE cuenta con 859 unidades médicas con servicio de telemedicina, frente a las 239 que operaban en diciembre de 2025.“Hay que señalar que esas unidades médicas se dividen entre las que dan el servicio y las que reciben el servicio.
Entonces tenemos 118 unidades de segundo y tercer nivel que dan los servicios de telemedicina”, explicó.Indicó que en todos los estados de la república están instalados los servicios de telemedicina, y explicó que de las unidades conectadas, 118 hospitales de segundo y tercer nivel brindan consultas de especialidad a distancia, mientras que 741 unidades de atención primaria reciben servicios de diagnóstico, tratamiento y seguimiento mediante teleconsultas. Destacó que el sistema permite que las y los derechohabientes accedan a especialidades como cardiología, dermatología, geriatría, neumología, ginecología y urología sin necesidad de trasladarse largas distancias. “Permite, por ejemplo, que una persona que está en un lugar tan lejano como puede ser Yucatán se pueda conectar para la consulta con el Hospital 20 de Noviembre en la Ciudad de México”, expresó.
LG | IOGE
Información de Milenio (México). Edición y redacción: Noticias Today.
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