Dolor al amamantar: las causas detrás de las molestias y qué hacer para aliviarlas
Cuando te conviertes en mamá y comienzas la etapa de la lactancia, es normal que surjan muchas dudas. Una de las más frecuentes es si el dolor al amamantar forma parte del proceso o si puede ser una señal de que algo no está bien.
Aunque algunas molestias pueden aparecer durante los primeros días, es importante conocer cuáles son consideradas normales y las requieren atención médica. Identificar estas señales puede ayudarte a cuidar tu salud y la de tu bebé.
Existen diversos factores que pueden provocar dolor en los pechos durante la lactancia. De acuerdo con Kids Health, algunas de las causas más comunes son las siguientes: Cuando un conducto mamario se bloquea, puede aparecer dolor en una zona específica de la mama e incluso formarse un bulto bajo la piel.
Si esto ocurre, es importante acudir con un especialista para recibir una valoración adecuada. La mastitis es una inflamación del tejido mamario que puede manifestarse con vetas rojas en el pecho, sensibilidad, dolor e incluso fiebre en algunos casos.
Ante estos síntomas, es recomendable buscar atención médica. Algunos bebés pueden desarrollar candidiasis oral, también conocida como muguet.
Según Medline Plus, se trata de una infección causada por un crecimiento excesivo de hongos que puede transmitirse entre la madre y el bebé durante la lactancia. Esta afección puede provocar ardor, dolor en los pechos y pezones agrietados en la mamá.
Las mujeres con pezones planos o invertidos también pueden experimentar dolor al amamantar, especialmente durante las primeras semanas, ya que el agarre del bebé puede resultar más complicado. Durante los primeros días de lactancia es posible sentir ciertas molestias mientras el bebé aprende a sujetarse correctamente al pecho.
Cuando el bebé toma parte de la areola asimismo del pezón, el agarre suele ser adecuado. No obstante, aunque pueden existir molestias iniciales, estas no deberían ser intensas ni persistentes.
De acuerdo con Kids Health, si el dolor continúa durante las tomas o se mantiene con el paso de los días, es recomendable consultar con un especialista en lactancia o con tu médico. Las grietas en los pezones suelen aparecer principalmente por un mal agarre del bebé al pecho.
Cuando la técnica de lactancia no es la adecuada, la piel puede irritarse y lesionarse con facilidad. También pueden presentarse por afecciones cutáneas, como el eccema.
De acuerdo con Cleveland Clinic, las grietas pueden manifestarse con irritación, enrojecimiento, dolor, costras, descamación e incluso sensibilidad al contacto. Según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), algunas recomendaciones para favorecer la recuperación de los pezones agrietados son: Seguir las técnicas recomendadas por especialistas en lactancia puede ayudar a prevenir molestias y complicaciones.
Ante cualquier dolor intenso, persistente o signo de infección, lo más recomendable es acudir con un profesional de la salud para recibir una valoración adecuada.
Información de Excélsior (México). Edición y redacción: Noticias Today.
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