Profepa e Invictus informan sobre el fallecimiento de la osa Mina

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) confirmó que “la osa Mina murió a consecuencia de un paro cardiorrespiratorio provocado por una enfermedad cardiaca crónica avanzada”. La necropsia practicada al ejemplar concluyó que la causa del fallecimiento fue “un cuadro de insuficiencia cardiaca que derivó en un edema pulmonar severo e insuficiencia respiratoria aguda”.
Los resultados del estudio post mortem fueron entregados el 23 de junio y, de acuerdo con las autoridades ambientales, “los hallazgos son consistentes con los antecedentes clínicos que Mina presentaba desde antes de su rescate”. La muerte del animal pone fin a un proceso de atención veterinaria que se extendió durante nueve meses y que se convirtió en uno de los casos de bienestar animal más seguidos en el país.
Una enfermedad avanzada que ya había sido diagnosticada Según la información oficial, la osa padecía cardiomegalia e insuficiencia cardiaca, enfermedades que habían sido documentadas previamente por los especialistas encargados de su tratamiento. La necropsia determinó que el deterioro del sistema cardiovascular ocasionó una falla respiratoria aguda, situación que terminó por provocar el paro cardiorrespiratorio.
Los especialistas señalan que las enfermedades cardiacas avanzadas en grandes mamíferos pueden desarrollarse durante años y, en muchos casos, se agravan cuando existen antecedentes de desnutrición o condiciones prolongadas de deterioro físico. En el caso de Mina, las autoridades informaron que la desnutrición crónica formaba parte de los padecimientos detectados desde su llegada al centro de atención.
Nueve meses de tratamiento y cuidados especializados Desde su traslado a la Fundación Invictus A.C., hace aproximadamente nueve meses, la atención se concentró en estabilizar su estado de salud y mejorar sus condiciones de bienestar. La Profepa comunicó que durante este periodo la osa recibió medicamentos, estudios diagnósticos y seguimiento médico permanente.
Entre los problemas identificados se encontraban afecciones dermatológicas severas, dolorosas lesiones en la piel y un importante deterioro físico asociado con la desnutrición. Las instituciones involucradas sostienen que los tratamientos permitieron aliviar varios de estos padecimientos y ofrecer condiciones de vida dignas durante la última etapa del ejemplar.
Profepa reconoce la labor de la Fundación Invictus La dependencia federal agradeció públicamente el trabajo realizado por la Fundación Invictus y destacó el profesionalismo del personal encargado del cuidado del animal. El organismo indicó que el objetivo principal fue garantizar el bienestar de Mina y ofrecer la mejor atención veterinaria disponible en el país.
El caso también abrió una discusión más amplia sobre la atención especializada que requieren los animales silvestres bajo resguardo humano y sobre la capacidad institucional para atender casos complejos de salud. El procedimiento administrativo continúa en disputa La muerte de la osa ocurre mientras sigue abierto el proceso legal relacionado con el establecimiento donde permanecía antes de ser trasladada.
La Profepa comunicó que el procedimiento administrativo ya concluyó y que, en marzo de 2026, se notificaron las sanciones y medidas de reparación del daño correspondientes. No obstante, la resolución fue impugnada mediante recursos legales por parte de los responsables del predio.
Mientras esos procedimientos judiciales no concluyan, las sanciones determinadas por la autoridad ambiental no podrán ejecutarse
Información de Excélsior (México). Edición y redacción: Noticias Today.
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