SANTA FE.— El acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur dejó de ser una discusión exclusivamente comercial para convertirse en un debate estratégico sobre el modelo de desarrollo que buscarán las regiones productivas en los próximos años. Bajo esa premisa, la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (CARSFE) reunió en la capital provincial a representantes de la producción, la industria, universidades, cooperativas, entidades empresariales y del gobierno santafesino en el seminario “Del Campo a la Industria: Agregar valor frente al acuerdo UE-Mercosur”.

Durante la apertura del encuentro, el presidente de la entidad, Berardo Vignatti, destacó la necesidad de construir una mirada conjunta frente a un escenario internacional cada vez más exigente y competitivo. “Santa Fe es una provincia productiva, pero por sobre todo es una provincia que transforma. Transforma la producción en alimentos, conocimiento, innovación, trabajo y desarrollo”, aseveró ante un auditorio integrado por el gobernador Maximiliano Pullaro, el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, la presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia, Clara García, el Secretario de Agricultura y Ganadería de la Provincia, Ignacio Mántaras, dirigentes rurales, industriales, académicos y funcionarios.

Una oportunidad para crecer En esa línea Vignatti comentó que el acuerdo entre ambos bloques abre una nueva etapa para el entramado productivo santafesino, que deberá enfocarse en la generación de valor agregado y en la consolidación de cadenas productivas más integradas. “Cuando hablamos de este acuerdo no hablamos únicamente de exportaciones. Hablamos de una oportunidad para fortalecer nuestro perfil agroindustrial y proyectar a Santa Fe hacia los mercados más exigentes del mundo”, remarcó.

El dirigente consideró que durante años gran parte de los debates estuvieron centrados en mecanismos de protección económica, mientras que el contexto actual obliga a discutir cómo crecer y competir. “Quizás llegó el momento de discutir cómo innovar, cómo generar más valor y cómo competir en un escenario internacional que exige más calidad, más tecnología, más transparencia y más sostenibilidad”, expresó. Asimismo remarcó que Santa Fe cuenta con ventajas significativas para afrontar ese desafío. “Tenemos productores que invierten, industrias que innovan, universidades y centros tecnológicos que generan conocimiento, y una enorme capacidad para producir alimentos de calidad”, enumeró.

Producción e industria, una misma agenda Uno de los conceptos más reiterados a lo largo del seminario fue la necesidad de superar las divisiones tradicionales entre los distintos eslabones de la economía. “Durante años se habló de la producción por un lado y de la industria por otro. Nosotros creemos que ambas forman parte del mismo proyecto.

No existe una industria fuerte sin producción y no existe una producción fuerte sin una industria capaz de generar valor”, indicó Vignatti. La idea volvió a aparecer al cierre de la jornada, cuando el titular de CARSFE evaluó los resultados del encuentro y destacó la participación de actores provenientes de diferentes sectores. “Creo que estamos rompiendo paradigmas.

Hace años que veíamos una crisis en la que distintos sectores no se sentaban en una misma mesa. Hoy logramos reunir a la producción, la industria, la academia y la política para pensar un camino común”, aseveró.

Vignatti explicó, uno de los principales aprendizajes que dejó el seminario fue la necesidad de avanzar hacia una producción cada vez más compleja y sofisticada. “No alcanza con producir cantidad, aunque también la vamos a necesitar. Tenemos que generar más valor agregado y mejor calidad, porque eso es lo que hará más rentable a cada actividad”, remarcó.

El papel del Estado Vignatti también hizo un llamado a los distintos niveles de gobierno para acompañar este proceso mediante políticas públicas que fortalezcan la competitividad. “La competitividad no se construye solamente desde los campos o desde las fábricas. También se construye desde las leyes, la infraestructura, la educación y las reglas claras”, aseveró.

En esa línea, consideró que municipios, comunas, legisladores y gobiernos provinciales y nacionales tienen un rol determinante para facilitar la inserción internacional de los sectores productivos. “La producción y la industria generan riqueza. La política tiene la responsabilidad de crear las condiciones para que esa riqueza pueda desarrollarse.

Cuando esos objetivos se alinean, las regiones crecen”, remarcó. Santa Fe, preparada para el desafío Consultado sobre el nivel de preparación de Argentina para responder a las exigencias que plantea el acuerdo con la Unión Europea, Vignatti se mostró optimista. “Argentina lo viene demostrando desde hace muchísimos años.

Está preparada para afrontar este desafío”, afirmó. Reconoció, no obstante, que existen requisitos específicos que demandarán ajustes y adaptaciones.

Entre ellos mencionó las exigencias ambientales imp