Este miércoles, los Museos Vaticanos presentaron un gran proyecto de restauración con tecnología láser de los frescos de la Logia de Rafael, el cual se espera que dure cinco años. Esta obra maestra del Renacimiento está ubicada en el ala occidental de la logia, en la segunda planta del palacio de la Ciudad del Vaticano.

De 65 metros de largo y cuatro de ancho, la logia fue diseñada por Rafael y decorada entre 1517 y 1519 por su taller para el papa León X. Está dividida en 13 tramos, cada uno decorado con episodios bíblicos pintados en las bóvedas.

Su última restauración parcial se llevó a cabo hace aproximadamente medio siglo. Los investigadores señalaron que los frescos y los delicados relieves de estuco tienen mucha suciedad acumulada.

Esto, debido a sucesivas capas de colas animales, ceras y fijadores aplicados a lo largo de los siglos, que se han amarilleado, atrapando polvo y ocultando los tonos pastel originales de la obra. Para este nuevo proyecto, se recurrirá a la limpieza con láser para evitar daños.

En total, más de 20 restauradores de los Museos Vaticanos trabajarán sobre aproximadamente mil 300 metros cuadrados de superficies decoradas. La iniciativa contará con una financiación de 5,5 millones de dólares aportados por donantes internacionales, entre ellos el World Monuments Fund, una ONG dedicada a la preservación de sitios patrimoniales de valor excepcional en todo el mundo.

La logia está cerrada al público y solo quienes visitan al papa (jefes de Estado, embajadores y altos prelados, en su mayoría) pueden acceder a ella. En el Museo de Hermitage, en San Petersburgo, Rusia, existe una copia a escala real de la Logia de Rafael del Vaticano.

Esta fue realizada en el siglo XVIII por encargo de la emperatriz Catalina II de Rusia, quien comisionó al pintor alemán Cristoph Unterberger para copiar los 13 tramos de la logia y al arquitecto Giacomo Quarenghi para diseñar una galería a medida. La motivación fue el deseo de convertir a San Petersburgo en una capital comparable con Roma o París, lo que llevó a la emperatriz a ordenar reproducir obras maestras del arte europeo dentro de sus palacios.

Para lograr la réplica exacta de la obra de Rafael, un grupo de artistas trabajó en Italia para copiar las pinturas originales. Posteriormente, los paneles se trasladaron a Rusia y se instalaron.

A diferencia de la Logia de Rafael original, la réplica rusa sí puede visitarse adquiriendo el boleto de entrada al museo que la alberga. El pintor italiano Rafaello Sanzio tuvo una estrecha relación con el Vaticano, lo cual no solo contribuyó a consolidar su carrera, también a definir el lenguaje visual del Renacimiento en Roma.

El artista llegó a esta ciudad en 1508, llamado por el arquitecto Donato Bramante y respaldado por el papa Julio II, quien buscaba transformar el Vaticano en un centro artístico y político de primer nivel. Su primer encargo fue decorar los nuevos apartamentos papales, pero su talento lo llevó a convertirse en el principal pintor del Vaticano y ganar el título de “artista oficial” de los papas.

Así fue como dirigió la decoración de las Estancias Vaticanas, incluso luego de la muerte del papa Julio II y la llegada de León X. Su papel no se limitó a la pintura; luego de la muerte de Bramante, fue nombrado arquitecto de la Basílica de San Pedro y diseñó tapices para la Capilla Sixtina.

Una de sus obras más importantes es la Logia de Rafael, pero no es la única presente en el Vaticano. También están las Estancias de Rafael, 4 salas completas decoradas entre 1508 y 1524, con decenas de frescos individuales, asimismo de los tapices presentes en la Capilla Sixtina y otras obras dentro de los Museos Vaticanos.

Definitivamente, el Vaticano esconde no solo un gran valor histórico, cultural y religioso, también imponentes obras de arte que vale la pena conservar. Con información de AFP