Francia enfrenta temperaturas récord entre apagones y una creciente dependencia del aire acondicionado

La histórica ola de calor que atraviesa Francia está poniendo a prueba la infraestructura eléctrica, la salud pública y la capacidad de adaptación del país ante el avance del cambio climático. Este miércoles, cerca de 68.000 hogares permanecían sin electricidad en el departamento de Finisterre, uno de los 58 departamentos franceses en alerta roja por ola de calor, mientras que las temperaturas extremas impulsan un aumento sostenido en el uso de aire acondicionado.Las autoridades locales atribuyeron el apagón a un incidente accidental relacionado con las altas temperaturas que afectan al oeste francés.
Aunque no se reportaron heridos, los equipos técnicos trabajan para restablecer el servicio en una región.La situación refleja la magnitud de una ola de calor que ha llevado los termómetros a niveles poco habituales. En la localidad de Ergué-Gabéric, en Bretaña, las temperaturas alcanzaron casi 40 °C, una cifra excepcional para una zona costera conocida por su clima moderado.El fenómeno no se limita a Francia.
Gran parte de Europa experimenta jornadas sofocantes que han batido récords históricos, afectado servicios esenciales y elevado la demanda energética en varios países.Más hogares buscan refugio en la climatizaciónFrente a un escenario cada vez más frecuente de calor extremo, el aire acondicionado está dejando de ser una excepción en los hogares franceses. Según la Agencia de Transición Ecológica, la proporción de viviendas equipadas con estos sistemas pasó del 18% en 2023 al 24% en 2025, evidenciando un cambio en las costumbres de la población.El crecimiento ocurre pese a que la climatización continúa generando reservas entre parte de la ciudadanía.
No obstante, la necesidad de protegerse del calor está ganando peso frente a esas preocupaciones. El verano del 2025, las altas temperaturas estuvieron asociadas a aproximadamente 5.700 muertes en Francia, mientras que la Agencia Internacional de la Energía estima que el uso de aire acondicionado contribuye a evitar unas 190.000 muertes al año en todo el mundo.Asimismo, la actual ola de calor provocó al menos 40 fallecimientos por ahogamiento desde el 18 de junio, según las autoridades, en un contexto en el que miles de personas buscan alivio en playas, lagos y ríos.El martes 23 de junio quedó marcado como el día más caluroso registrado en Francia desde el inicio de las mediciones meteorológicas en 1947.
La temperatura media nacional alcanzó los 29,8 °C, con máximas que superaron los 40 °C en diversas regiones.Este escenario ha intensificado el debate sobre las medidas necesarias para enfrentar las nuevas condiciones climáticas. Mientras algunos sectores promueven una expansión de los sistemas de climatización, expertos advierten que la adaptación debe incluir cambios estructurales en edificios y ciudades.Según encuenstas de ese país una de cada dos viviendas francesas no está preparada para soportar episodios de canícula, lo que incrementa el riesgo para millones de personas durante los períodos de calor extremo.Ante esta realidad, el gobierno francés impulsa una iniciativa legislativa para facilitar reformas en los hogares y mejorar su capacidad para enfrentar las altas temperaturas.La combinación de apagones, récords térmicos y una creciente demanda de refrigeración evidencia cómo las olas de calor están transformando la vida cotidiana en Francia y planteando nuevos desafíos para la infraestructura y las políticas públicas del país.
Información de La Nación (Costa Rica). Edición y redacción: Noticias Today.
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