Lo que nos pasa —decía Ortega— es que no sabemos lo que nos pasa. Se dice que la nuestra es una sociedad cansada, desilusionada, acelerada, conformista.

Y últimamente, que vivimos tiempos de incertidumbre. Desconocemos qué nos deparará el futuro, ignoramos hacia dónde dirigirnos en este mundo de posveracidad, desinformación y polarizaciones enconadas.

No obstante, si empezando por aquel entorno que nos resulta más accesible, por España, la Unión Europea y América Latina, pudiéramos construir un nosotros desde un diálogo abierto, ¿hacia dónde decidiríamos ir?Seguir leyendo