POSADAS.— La lucha de Santino Rzesniowiecki contra la leucemia suma un nuevo capítulo cargado de esperanza. Luego de conocerse días atrás que la enfermedad residual había mostrado un avance progresivo, el niño posadeño continúa realizándose estudios médicos en el Hospital Gutiérrez de Buenos Aires para definir los próximos pasos de su tratamiento y evaluar la posibilidad de un nuevo futuro trasplante.A través de de la cuenta de Instagram Amor por Santino, su mamá Natalia Rodríguez compartió una actualización que refleja el momento que atraviesan. “Seguimos avanzando.

Hoy será mi tercer día de estudios como posible donante para Santino. Viernes, lunes y hoy, un paso más en este camino que nos toca recorrer lejos de casa y muchas veces solos, pero siempre sostenidos por la fe y la esperanza de llegar al trasplante”, expresaron.La publicación muestra la foto del niño mientras esperaba junto a su mamá.

El mensaje confirma que continúan las evaluaciones necesarias para determinar la compatibilidad de un posible donante para hacerle frente a la enfermedad.La semana pasada, la familia había recibido una noticia difícil al conocer que el valor residual de la leucemia había aumentado de 0,3% a cerca del 5% en pocos días. No obstante, gracias a una rápida cadena solidaria, lograron conseguir el medicamento Venetoclax, indicado por los especialistas para comenzar de inmediato una nueva etapa del tratamiento.En diálogo con este medio, Natalia había señalado que los médicos de Singapur continúan siguiendo el caso de manera permanente y trabajando en conjunto con el equipo argentino. “Confiamos en Santino y su fortaleza, confiamos en sus médicos y confiamos profundamente en el equipo de Singapur”, había expresado.Mientras aguardan los resultados de nuevos estudios que permitirán definir el plan terapéutico más adecuado, la familia se mantiene aferrada a la fe y al acompañamiento de una comunidad que sigue cada avance del pequeño con mensajes de apoyo y oraciones.Lejos de bajar los brazos, Santino continúa dando batalla.

Cada estudio realizado, cada tratamiento iniciado y cada muestra de solidaridad representan un paso más en el camino hacia el objetivo que moviliza a toda su familia y a miles de personas que siguen su historia: alcanzar la cura definitiva.