Se firmó el acuerdo con Irán, pero los mercados no se liberan de sus dudas. En parte porque Kevin Warsh le imprimió a la Fed un sesgo más agresivo.

El costo de la energía cayó fuerte, pero no las tasas de interés. Y la Bolsa, que antes subía rauda, titubea.

¿Qué hay que esperar, Gekko?