Así es el SUV japonés que llegó este año a la Argentina

A principios de este año Honda lanzó la segunda generación del WR-V, su segundo SUV para el segmento B (el HR-V estaría en un B+). Y fue muy bien recibido, ya que con la entrada de este modelo parece haber quedado atrás la idea de aquella primera generación que lo mostraba como la versión aventurera del Fit.
Llega un nuevo auto a la Argentina y se convierte en uno de los más baratos del mercadoFabricado en Brasil, se comercializa aquí en una única versión, la tope de gama EXL, que fue la que pudimos evaluar. A primera vista ya se puede notar un cambio conceptual: si el WR-V que conocimos hace algunos años dejaba dudas sobre su silueta (una mezcla de hatch con crossover), el de hoy luce un lenguaje visual genuinamente SUV; pero no solo eso, sino que tiene la firma de los sport utility de la automotriz japonesa: líneas rectas, buenos volúmenes y una estampa que transmite presencia.
En eso colaboran sus dimensiones, que sirven también para marcar el nuevo posicionamiento del modelo (bien dentro del segmento B): largo de 4,325 m, ancho de 1,79 m, alto de 1,65, ancho, distancia entre ejes de 2,65 m. Estas, sumadas al despeje de 223 mm (el más alto entre sus competidores), colaboran a reafirmar su identidad SUV.A nivel diseño hay algunos elementos destacados, como la gran parrilla hexagonal con entramado en panal de abeja, coronada por una moldura cromada que conecta los faros aguzados (toda la iluminación es en LED).
De costado es donde mejor se aprecia la ganancia en proporciones y ese estilo “cuadrado”. El capot se percibe más plano, hay protectores plásticos en los guardabarros y zócalos de las puertas y las llantas tienen nuevo diseño bitono de 17” pulgadas; las barras de techo en gris satinado le dan cierta deportividad.
Atrás, la apuesta es por la sobriedad y la limpieza de líneas, con faros traseros horizontales que se meten en el baúl y el paragolpes alto y bien integrado al conjunto. El habitáculo está muy bien planteado.
Asimismo de la correcta calidad de materiales y terminaciones, hay muy buen espacio como para que cuatro adultos viajen con mucha comodidad; a eso suma un baúl que ahora ofrece 458 L (está entre los más amplios). El conductor no va a tener problemas para encontrar la posición de manejo gracias a las múltiples regulaciones de butaca y dirección.
Más allá de esto, hay una integración entre mandos físicos (a la vieja usanza) y los digitales, lo cual ayuda a la operación de varios elementos sin tener que estar recorriendo la pantalla multimedia, que es flotante y de 12,5″ (es compatible inalámbricamente con Android Auto y Apple CarPlay). A nivel equipamiento destacan cargador inalámbrico para celulares, tapizados de cuero ecológico, climatizador digital, apertura y arranque manos libres, cámara de retroceso, sensores de estacionamiento posteriores y más.
Hace ya varios años que Honda se puede vanagloriar de haber “democratizado” la seguridad, al llevar elementos avanzados a sus modelos de todos los segmentos; de ahí que ofrezca quizás los modelos más seguros del mercado. Y este WR-V no es la excepción, pues la dotación de elementos activos y pasivos que ofrece es realmente altísima: 6 airbags, controles de estabilidad y tracción, frenos con ABS y EBD, control de ascenso y descenso en pendiente, anclajes Isofix, etcétera.
Suma también el paquete de ayudas a la conducción Honda Sensing, que incluye control de velocidad crucero adaptativo, frenado autónomo con mitigación de colisión, sistema de mantenimiento de carril con mitigación de saliday luces altas automáticas. Pensando en la eficiencia En el plano mecánico, la propuesta es conocida y es la misma del HR-V: motor naftero aspirado de 4 cilindros en línea, 16 válvulas y 1.5 L de cilindrada, que entrega 121 CV a 6600 rpm y 14,8 kgm (145 Nm) de torque a 4300 rpm, asociado a una transmisión automática tipo CVT (continuamente variable) con levas al volante; la tracción es delantera.
El planteo apunta claramente a un uso urbano, a una conducción tranquila y a consumos de combustible contenidos. Por eso, se mueve como pez en el agua en medio del tránsito donde la potencia y el torque le alcanzan y sobran y donde no se requieren demasiadas reacciones rápidas.
No obstante, en ruta el viejo y confiable bloque cadenero comienza a padecer las típicas mañas de las CVT: patina y tiene que subir muchísimo las revoluciones para encontrar la reacción que se le demanda con el acelerador (la potencia está en 6600 rpm y el par en 4300). Ese efecto CVT hace que los números sean un poco altos: acelera de 0 a 100 km/h en 11 segundos, recupera de 80 a 120 km/h en 8,1 segundos y alcanza una velocidad máxima de 176 km/h.
En cuanto a los consumos, en ciudad dio promedios de 9,3 L/100 km, mientras que en ruta a 130 km/h fueron de 6,6 L/100 km. Hay que destacar que este WR-V tiene un andar muy confortable, generado por la precisa calibración de las suspensiones, por el buen perfil de los neumáticos (215/55 R17”) y por la buena altura al piso, que ayuda a que se puedan pasar cunetas, lomos de burro y otros obstáculos sin temor a tocar abajo.
Se comporta bien dinámicamente, aspecto donde apoya bien y se inclina poco en todas las situaciones de manejo (ayuda el chasis bien equilibrado), donde también colabora la dirección rápida y precisa. El precio es de $42.490.000.
Información de La Nación. Edición y redacción: Noticias Today.
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