Dentro de la cancha, Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé, Michael Olise y las estrellas de Francia brillaban ante la débil Irak, en el segundo partido del elenco galo en el Grupo I de la Copa del Mundo. De hecho, a los 14′, precisamente Kiki fue quien abrió la cuenta, con un espectacular disparo desde afuera del área que casi le dobló las manos al portero Ahmed Basil.

El equipo de Didier Deschamps ganaba por 1-0, pero durante el primer tiempo ya se asomaba el gran enemigo que tendría el Mundial este lunes en el Lincoln Financial Field: la tormenta. Los gotas comenzaron a caer sobre el césped y el viento se hizo sentir, algo que, según los reportes meteorológicos que llegaban desde Estados Unidos, debía suceder.

Con este panorama, los jugadores no volvieron del entretiempo y se comunicó oficialmente que el encuentro estaba demorado por el denominado “protocolo de tormentas”. A los espectadores que llegaron hasta el recinto de Filadelfia, con capacidad para 67 mil personas, les comunicaron la situación con este mensaje en las pantallas: “Se aproxima una fuerte tormenta eléctrica.

Por favor, abandonen las gradas y busquen refugio dentro del estadio, siguiendo las instrucciones del personal de seguridad”. En cuestión de minutos las tribunas quedaron vacías.

Qué es el protocolo de tormentasCabe destacar que el mencionado protocolo es una normativa de seguridad estadounidense. Esta ley exige detener inmediatamente cualquier evento al aire libre si se detectan rayos dentro de un radio de aproximadamente 13 kilómetros (8 millas) del estadio.

Es una regla del país que escapa a las facultades que posee la FIFA y que exige que transcurran 30 minutos sin ninguna descarga eléctrica dentro del perímetro de seguridad para volver a retomar la actividad. A pesar de no ser una idea del ente rector del fútbol mundial, este protocolo forma parte del plan integral de gestión de riesgos climáticos que se elaboró para este Mundial, el que es considerado para las 16 ciudades que albergan partidos, incluidas las de México y Canadá.

El fútbol había experimentado este protocolo el año pasado durante el Mundial de Clubes que se llevó a cabo en territorio estadounidense. No obstante, este lunes pasará a la historia por ser la primera vez que un encuentro en la Copa del Mundo se suspende por este motivo.

Aunque durante las horas previas las autoridades de ese país ya habían tomado varios resguardos pensando en que esta situación podía ocurrir. Por ejemplo, el Philadelphia Fever Fan Fest fue cancelado a causa de las ráfagas de viento.

Asimismo, en el interior del recinto deportivo, la organización repartió a los asistentes parkas plásticas para hacer frente a la lluvia. Aunque Francia e Irak no fueron los únicos que sufrieron la hostilidad del clima.

Este lunes la selección de España, que el domingo goleó a Arabia Saudita, se vio forzada a evacuar su entrenamiento en Chattanooga, ya que se pronosticaron vientos de 130 kilómetros por hora. La situación incluso fue comunicada en forma de alerta, la que llegó a los teléfonos de los que estaban en el lugar, quienes abandonaron rápidamente la zona.

Lo que genera una interrupciónLa interrupción duró dos horas y diez minutos. Luego, provocó consecuencias en la cancha y en las tribunas.

El equipo de Kylian Mbappé y compañía no volvió con el mismo ritmo y se cuidó de posibles lesiones. No obstante, igual le convirtieron dos goles más a Irak y firmaron un 3-0 que los clasifica a los dieciseisavos de final.

Didier Deschamps, entrenador del cuadro galo, reconoció que lo que sucedió es incómodo, pero lo tomaron de buena manera: “Estábamos esperando. Teníamos horarios disponibles, pero los iban posponiendo.

Bromeaba con los jugadores. Lo entiendo, es una cuestión de seguridad, no culpo a nadie, así son las cosas.

Nos adaptamos a las normas locales, no me molesta, pero sé que en Europa ya casi amanece. Lo más importante era que los jugadores tuvieran veinte minutos para calentar y no correr ningún riesgo a su regreso.

Es la primera vez que me pasa esto, y espero que sea la última. Fue una larga espera.

Sobre todo porque tenemos otro partido en cuatro días”, declaró en la conferencia de prensa. Por su parte, Jules Koundé dio detalles sobre lo que hicieron durante los minutos de suspensión para no perder completamente el ritmo: “Fue como si empezara un partido completamente nuevo después de la interrupción.

Tuvimos que hacer algo de bicicletas fijas dentro del vestuario para mantenernos activos y no enfriarnos. Luego simplemente paramos, conversamos y esperamos a que nos dieran luz verde para volver a calentar.

Todos queríamos reanudar y terminar el juego, pero debíamos asegurarnos de que el campo fuera jugable porque había zonas inundadas”.En tanto, afuera del campo de juego la situación por momentos no fue tan amigable. Hubo personas que no alcanzaron a refugiarse y acabaron empapadas.

Nizar, uno de los espectadores en el recinto de Filadelfia, entregó su testimonio a Diario L’Équipe: “Por suerte, habíamos traído nuestros impermeables. Nos acomodamos justo en la entrada de las escaleras que llevaban a nuestros asientos, y allí estuvimos muy cómodos.

Encontramos el lugar perfecto en el momento justo. Los demás espectadores no paraban de moverse buscando refugio; la mayoría estaban completamente empapados”.

Así la gente en los pasillos del Estadio de Philadelphia mientras está retrasado el juegoFRANCIA 🇫🇷 1-0 🇮🇶 IRAKDILUVIO 💦 pic.twitter.com/Xg1ZlCubOd— PACO GONZÁLEZ 🎙️ (@pacogonzaleztv) June 22, 2026Sucedió en seis partidos del Mundial de ClubesEl Mundial de Clubes 2025 fue la prueba de fuego para la Copa del Mundo que se está disputando en estos momentos en Estados Unidos. En esa instancia, el fútbol y sus hinchas tomaron conocimiento del denominado protocolo de tormentas.

En esa ocasión, seis partidos del torneo fueron suspendidos por esta razón.La situación no fue sencilla para los jugadores y cuerpos técnicos que sufrieron estas interrupciones. Por ejemplo, el encuentro entre Benfica contra Auckland City fue suspendido cerca de dos horas, mientras que el de Pachuca ante Red Bull Salzburg tardó 97 minutos en reanudarse.

Ahora, Francia e Irak fueron los afectados.