¡Y ni te habías dado cuenta! La sorprendente cantidad de meteoritos que llegan a la Tierra cada año

El meteorito que acabó con los dinosaurios es uno de los impactos más famosos de la historia, pero está lejos de ser el único. De hecho, las rocas espaciales siguen llegando a la Tierra todos los días.
Algunos meteoritos son tan pequeños que terminan convertidos en polvo antes de que alguien los note, mientras que otros logran sobrevivir al viaje a través de la atmósfera y permanecen en nuestro planeta durante miles de años. La cifra es mucho mayor de lo que la mayoría imagina.
Una investigación realizada por especialistas de la Universidad de Manchester y el Imperial College de Londres estimó que alrededor de 17 mil meteoritos llegan a la superficie terrestre cada año. El dato puede parecer sorprendente porque pocas personas han visto un meteorito caer.
No obstante, la explicación está en su tamaño. La mayoría de estos fragmentos espaciales son pequeños y pierden gran parte de su masa al atravesar la atmósfera.
Muchos terminan convertidos en partículas diminutas que pasan desapercibidas para la población. Los investigadores llegaron a esta conclusión luego de analizar durante años la presencia de meteoritos en la Antártida, una de las regiones donde resulta más fácil localizarlos debido al contraste que generan sobre el hielo y la nieve.
Gracias a esos hallazgos, pudieron estimar cuántos fragmentos similares impactan el resto del planeta. Cuando se habla de impactos espaciales, es inevitable pensar en el evento que sucedió hace aproximadamente 66 millones de años.
La comunidad científica relaciona la extinción de los dinosaurios con el choque de un enorme asteroide que provocó cambios climáticos globales y alteró profundamente la vida en la Tierra. No obstante, impactos de esa magnitud son extremadamente raros.
Los meteoritos que caen en la actualidad suelen ser mucho más pequeños y representan un riesgo muy bajo para la población. Asimismo, la atmósfera terrestre actúa como una barrera natural.
La fricción generada durante el ingreso de estos objetos produce temperaturas tan elevadas que gran parte del material termina desintegrándose antes de tocar el suelo. Por eso, aunque miles de meteoritos caen cada año, la mayoría pasa completamente desapercibida.
No todos los meteoritos tienen la misma composición. Los más comunes son los meteoritos rocosos, que representan la gran mayoría de los fragmentos encontrados en la Tierra.
También existen los meteoritos metálicos, compuestos principalmente por hierro y níquel. Aunque son menos frecuentes, suelen destacar por su gran peso y densidad.
Finalmente están los llamados meteoritos mixtos, que contienen tanto material rocoso como metálico. Son mucho más raros y representan un porcentaje muy pequeño de los hallazgos registrados por los científicos.
A lo largo de la historia se han descubierto enormes meteoritos que hoy forman parte de museos, parques o sitios históricos. El más grande conocido es Hoba, ubicado en Namibia.
Se trata de una enorme masa de hierro que supera las 60 toneladas y que llegó a la Tierra hace aproximadamente 80 mil años. Otro de los casos más famosos es Ahnighito, descubierto en Groenlandia y en la actualidad exhibido en el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York.
América Latina también alberga algunos de los meteoritos más impresionantes del planeta. En Argentina se encuentra Gancedo, una roca espacial metálica de más de 30 toneladas localizada en la región de Campo del Cielo.
México tiene su propio gigante espacial, el Bacubirito, descubierto en Sinaloa durante el siglo XIX. Con más de cuatro metros de longitud, sigue siendo uno de los meteoritos más grandes encontrados en el continente.
Más recientemente, el meteorito El Ali, hallado en Somalia, llamó la atención de los científicos porque contenía minerales que nunca antes habían sido identificados en nuestro planeta. Los impactos no se distribuyen exactamente de la misma forma en todo el mundo.
Modelos desarrollados por investigadores y especialistas vinculados al Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA sugieren que las regiones cercanas al ecuador reciben más impactos que las zonas polares. Según estos cálculos, la probabilidad de que un meteorito llegue a la superficie es ligeramente mayor cerca del ecuador y menor en los polos.
Aun así, ninguna región está completamente libre de recibir fragmentos procedentes del espacio.
Información de Excélsior (México). Edición y redacción: Noticias Today.
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