La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, recibirá el próximo jueves 25 de junio al rey Felipe VI en Palacio Nacional en un encuentro que, aunque breve, adquiere un peso político y simbólico que trasciende la agenda protocolaria. La reunión, programada para las 16:00 horas, se producirá en un contexto de reconfiguración de la relación bilateral entre México y España, marcada en los últimos años por las tensiones derivadas del debate sobre la Conquista y el reconocimiento de los pueblos originarios.

La propia mandataria confirmó que no se prevé una conferencia de prensa posterior al encuentro, una dinámica que se ha repetido en recientes visitas de jefes de Estado a México. La estancia del monarca español será corta, debido a que al día siguiente asistirá en Guadalajara al partido entre España y Uruguay correspondiente al Mundial 2026.

Aunque ninguno de los gobiernos ha difundido una agenda oficial, Sheinbaum ha adelantado que uno de los ejes de la conversación será la reivindicación histórica de los pueblos indígenas y el reconocimiento de las civilizaciones que existían antes de la llegada de los españoles a territorio mexicano. “Nosotros seguimos con la visión de que en España se reconozca la grandeza cultural de México, no como una grandeza que inicia con la Colonia, sino la grandeza cultural que viene del origen de los pueblos indígenas”, aseveró la presidenta durante su conferencia matutina del 18 de junio. La reunión se produce después de diversas señales de acercamiento desde España.

En semanas recientes, integrantes del gobierno español han reconocido públicamente los abusos cometidos durante la Conquista. La presidenta mexicana calificó esos pronunciamientos como un “avance” y un “paso importante” en el reconocimiento del papel histórico de los pueblos originarios.

Sheinbaum ha evitado confirmar si solicitará al rey Felipe VI una disculpa institucional, como lo hizo el expresidente Andrés Manuel López Obrador en 2019 mediante una carta enviada a la Corona española. Aquella petición abrió uno de los episodios diplomáticos más delicados entre ambos países en las últimas décadas.

La falta de respuesta oficial a aquella solicitud fue interpretada por el gobierno mexicano como un desaire político. Desde entonces, la relación bilateral atravesó un periodo de distanciamiento que, si bien no derivó en una ruptura diplomática, sí limitó el diálogo político de alto nivel.

El encuentro entre Sheinbaum y Felipe VI puede interpretarse como un intento de reconstruir puentes sin renunciar a las diferencias históricas. El gobierno mexicano mantiene su exigencia de una revisión crítica del pasado colonial, mientras que España ha comenzado a abrir espacios de reflexión sobre las consecuencias de la Conquista y la memoria histórica.

La Casa Real española confirmó que el viaje del monarca responde a una invitación de la presidenta mexicana y enmarcó la visita dentro de un proceso de intensificación de las relaciones bilaterales. Asimismo del componente político, la relación entre ambos países mantiene una relevancia económica y cultural considerable.

España continúa siendo uno de los principales inversionistas europeos en México y ambas naciones sostienen una amplia cooperación en ámbitos empresariales, educativos y culturales. Expertos en relaciones internacionales consideran que la reunión representa un momento relevante para redefinir el vínculo entre ambas naciones.

Más allá del debate histórico, la conversación ocurre en un escenario internacional marcado por la revisión del legado colonial, la reivindicación de los pueblos originarios y la necesidad de construir nuevas narrativas diplomáticas. La visita de Felipe VI no supone el cierre del debate sobre la Conquista ni la resolución de las diferencias surgidas durante el sexenio anterior.

No obstante, sí abre una nueva etapa de interlocución política entre México y España, con los pueblos indígenas y la memoria histórica como uno de los principales ejes de discusión.