El pueblo de Hostalric (Girona) sufre desde hace una semana una plaga de moscas que ha desatado las alarmas e incluso ha obligado a varias empresas del municipio a cerrar unos días. Bares, comercios y restaurantes han tenido que bajar la persiana ante la imposibilidad de prestar un servicio adecuado con decenas de moscas rondando trabajadores, clientes o platos cocinados.

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