Las provincias de Los Santos y Herrera registraron en 2024 los niveles más bajos de nacimientos en el país, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) de la Contraloría General de la República, en un comportamiento que las ubica entre los principales focos de baja renovación generacional en Panamá y evidencia un cambio sostenido en la estructura demográfica del interior del país. El fenómeno no es aislado.

Forma parte de una tendencia nacional en la que el crecimiento poblacional muestra señales de desaceleración en distintas regiones del interior, mientras se concentra con mayor intensidad en áreas urbanas y de expansión como Panamá Oeste. En total, el país contabilizó 59,729 nacimientos vivos, con una tasa bruta de natalidad de 13.1 por cada mil habitantes, según el cuadro oficial “Nacimientos vivos y tasas brutas de natalidad”.

No obstante, la distribución territorial evidencia diferencias significativas entre provincias, con brechas marcadas entre el centro urbano y el interior del país. Los Santos registró 947 nacimientos en 2024, una de las cifras más bajas del país en términos absolutos, lo que confirma su posición dentro del grupo de provincias con menor renovación generacional.

La tasa bruta de natalidad se ubicó en 9.0 por cada mil habitantes, por debajo del promedio nacional y en línea con una tendencia sostenida de baja fecundidad en la región. En el desglose distrital, Pocrí reportó 19 nacimientos en todo el año, equivalente a un promedio aproximado de 1.5 nacimientos por mes.

Pedasí registró 45 nacimientos (3.7 mensuales), mientras que Tonosí sumó 80 (6.7 al mes). En conjunto, estos valores reflejan un patrón homogéneo de baja natalidad en la península de Azuero.

Herrera contabilizó 1,260 nacimientos vivos en 2024, con una tasa de 9.7 por cada mil habitantes, igualmente por debajo del promedio nacional. En el análisis distrital, Las Minas registró 54 nacimientos (tasa de 7.9), mientras que Los Pozos alcanzó 60 nacimientos con una tasa de 8.3, cifras que se mantienen entre las más bajas del país.

Ambas provincias se consolidan como las únicas del territorio nacional que permanecen por debajo del umbral de 10 nacimientos por cada mil habitantes, un indicador clave del dinamismo poblacional. La situación de Azuero contrasta con otras zonas del país.

En Panamá Oeste se reportaron 7,810 nacimientos, una cifra ampliamente superior a la registrada en Los Santos y Herrera, impulsada por la expansión urbana, el crecimiento residencial y la llegada de población joven. En el ámbito comarcal, el distrito de Besikó, en la comarca Ngäbe Buglé, contabilizó 1,445 nacimientos, superando individualmente a cada una de las provincias azuerenses.

La comarca Ngäbe Buglé mantiene una tasa de natalidad de 30.0 por cada mil habitantes, más del doble del promedio nacional, lo que evidencia un comportamiento demográfico distinto al del resto del país. El comportamiento observado en Azuero se asocia principalmente a dos factores estructurales: el envejecimiento progresivo de la población y la migración de jóvenes hacia centros urbanos como la capital y Panamá Oeste.

La salida de población en edad reproductiva ha reducido el número de nacimientos en la región, mientras que el aumento de adultos mayores incrementa su peso relativo dentro de la estructura poblacional. A esto se suma la transformación de los patrones sociales, económicos y laborales, que han influido en la postergación de la maternidad y en la reducción del número de hijos por hogar.

Las cifras del INEC evidencian una caída sostenida de nacimientos en Azuero en los últimos registros, en contraste con otras regiones del país donde la natalidad mantiene un comportamiento más dinámico. Este patrón refleja diferencias territoriales en el crecimiento poblacional y anticipa cambios en la composición demográfica de la región.

A mediano plazo, la reducción de nacimientos podría incidir en la disponibilidad de población económicamente activa y en la demanda de servicios educativos y de salud, especialmente en zonas rurales donde la matrícula escolar ya muestra señales de descenso. Las estadísticas del INEC confirman una transformación progresiva en la estructura poblacional de Azuero, en un contexto nacional donde el crecimiento demográfico se concentra cada vez más en áreas urbanas.