El año pasado fue una tormenta eléctrica para Edson Álvarez. Impactado de frente en el West Ham y criticado por su afición, decidió tomar el camino de Turquía para jugar con el Fenerbahçe.

No sabía que la jugada sería contraproducente. Álvarez desembarcó en territorio turco en agosto.

Lo recibieron con una bufanda del equipo y flores para su esposa. Todo parecía ser un panorama abierto, pero pronto las cosas comenzaron a deformarse.

El técnico que lo llevó, Zeki Gole, fue despedido y el sustituto, Domenico Tedesco, lo empezó a relegar. La realidad es que en tres meses el divorcio era total y desde enero le comunicaron que no comprarían su carta, por lo que debía volver a Inglaterra pasando el Mundial.

Aunado a eso, un dolor constante en el tobillo afectaba su rendimiento y su estado anímico; es decir, Álvarez estaba con la ilusión muerta. Se operó en febrero y sus ansias estaban enfocadas en jugar con México el Mundial.

Aunque sólo disputó 14 minutos en el debut ante Sudáfrica, ante Corea lo hizo muy bien como central junto a Johan Vásquez. "Lo único que tengo ahora para la selección mexicana es agradecimiento.

Volver a mi país, a comer lo que me gusta, a estar con gente que te quiere y te valora, es lo mejor y pensé que no lo conseguiría, pero para mí estar aquí es un refugio", comentó. En el seno del Tri lo miran como un hombre que engrana todas las piezas del vestidor.

"Edson es importante en la cancha, pero fuera de ella ayuda mucho más. Es, junto a Memo Ochoa y Raúl Jiménez, el punto de experiencia y resuelve aún.

Jugó muy bien el partido ante Corea, Javier Aguirre lo felicitó mucho; confía ciegamente en él", avisan desde el interior de selecciones. Y Edson sabe que se juega su futuro en esta Copa del Mundo.

Por su cabeza atraviesa ya la posibilidad de regresar a la Liga MX luego de casi una década en el fútbol europeo. "Lo único que tengo es agradecimiento y el valor entendido de que puede ser mi último partido.

Cada vez que juegue lo haré con la idea de que puede ser mi última chance y me mataré por estar bien en el campo".