El “caso España” sigue dando la vuelta al mundo. Hace unas semanas, la firme actitud del Gobierno español contra el inicio de la guerra de Irán se convirtió en punto de referencia.

Parecía la valiente culminación de una calculada estrategia de alejamiento de los postulados y las exigencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, se hallaba en fase ascendente en el plano internacional, se convertía en potente referencia para muchos partidos de la izquierda europea, tantos de ellos en horas bajas; Sánchez se atrevía a decir lo que otros políticos europeos callan.Seguir leyendo...