Hallan sin vida a niña de 14 años; sufría bullying en la secundaria por su vitíligo

Una adolescente de apenas 14 años, se quitó la vida porque en la escuela pública donde cursaba la secundaria era víctima de bullying por padecer vitíligo, una enfermedad que se caracteriza por manchas en la piel; la tragedia sucedió en el municipio de Caborca, al norte de Sonora. En sus redes sociales, la Escuela Secundaria Estatal No. 6 “Coronel José Antonio María Girón”, publicó una esquela donde afirma que: “lamentamos el sensible fallecimiento de nuestra alumna Mar Adilene”.
En respuesta, decenas de residentes de Caborca criticaron la actitud de los directivos y maestros del plantel, al afirmar que hubo denuncias y advertencias sobre la situación de acoso escolar que estaba padeciendo la adolescente, pero no se actuó a tiempo para prevenir la tragedia. Fue el 17 de junio cuando lamentablemente Mar Adilene fue encontrada sin vida; según el reporte de vecinos y testigos, la adolescente se suicidó colgándose de una litera.
Una habitante de Caborca, conmocionada por la noticia, explicó que “una adolescente de apenas 14 años perdió la vida, y todo apunta a que el bullying pudo haber sido una de las causas que la llevaron a sentirse sola y sin salida; a veces creemos que una burla, un comentario, un apodo o una publicación en redes no hacen daño, pero nunca sabemos la batalla que una persona está librando en silencio”. Hasta el momento ninguna autoridad se ha pronunciado sobre lo ocurrido, pero padres de familia que accedieron a platicar con Excélsior, afirman que es urgente que exista una intervención entre los alumnos del plantel para evitar más tragedias.
El vitíligo es una enfermedad cutánea que se caracteriza por la aparición de manchas blanquecinas, debidas a una deficiencia de pigmentación. El mes pasado, José Cuatepitzi, padre de familia, denunció que fue encarcelado después de señalar presuntos actos de discriminación y maltrato contra sus hijos en la escuela primaria multigrado Niños Héroes de Chapultepec, en el municipio de Apizaco, Tlaxcala Explicó que lo pusieron a disposición en los separos, pero fue liberado “gracias a la activista tlaxcalteca Yeny Charrez Carlos, quien llevó mi caso.
Todo sucedió porque una maestra de la escuela a la que asisten mis hijos, de 11 y 14 años, los discriminaba y los agredía físicamente. Asimismo, tenía diferencias conmigo y se desquitaba con ellos; incluso fueron acosados”.
De acuerdo con su testimonio, luego de detectar estas conductas presentó quejas ante distintas instituciones, entre ellas la Comisión Estatal de Derechos Humanos, la Secretaría de Educación Pública (SEP) del estado y el DIF. No obstante, la directora del plantel lo denunció por el delito de amenazas, lo que derivó en su detención y posterior internamiento en el Centro de Reinserción Social (Cereso) del estado.
La abogada y activista Yeny Charrez indicó que durante la audiencia del 7 de mayo demostraron ante el juzgado que las acusaciones en contra de José Cuatepitzi carecían de sustento. Charrez subrayó que el delito de amenazas no amerita prisión preventiva, ya que no está tipificado como delito grave.
José Cuatepitzi permaneció cinco días en prisión y el 7 de mayo una jueza le dictó auto de libertad.
Información de Excélsior (México). Edición y redacción: Noticias Today.
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