Keir Starmer ha anunciado este lunes su dimisión como líder del Partido Laborista y primer ministro británico luego de reconocer que había perdido la confianza de su grupo parlamentario para seguir gobernando. Su anuncio llega luego de un fin de semana en el que ha estado reflexionando sobre su futuro político asediado por la presión después de que una mayoría de diputados laboristas expresaran su apoyo como sucesor a Andy Burnham, exalcalde de Mánchester.En una comparecencia frente al número 10 de Downing Street, en la capital británica, un Starmer con la voz entrecortada ha planteado que "la pregunta que se hace ahora mi partido es si soy la persona más indicada para liderarnos en las próximas elecciones generales".

Luego de escuchar la respuesta de su grupo parlamentario, ha proseguido, ha aceptado "de buen grado" tomar la decisión de "priorizar el país que amo". "Por eso, renunciaré como líder del Partido Laborista.

Esta mañana he hablado con Su Majestad el Rey [Carlos III] para informarle de mi decisión", ha continuado.Starmer ha señalado que solicitaré al comité ejecutivo nacional del Partido Laborista que establezca un calendario para que el plazo de presentación de candidaturas a liderar a los laboristas se abra el próximo 9 de julio y finalice antes del receso parlamentario de verano, que comenzará en la Cámara de los Comunes el 16 de julio."En caso de una contienda electoral, esto garantizará que haya un nuevo líder antes de que el parlamento reanude sus sesiones en septiembre. Permaneceré en el cargo de primer ministro hasta que finalicen las elecciones y haré todo lo posible para garantizar una transición ordenada del poder", ha asegurado.Starmer, que este fin de semana ha permanecido en su residencia de campo de Chequers (a las afueras de Londres), ha estado evaluando su posición después de que Burnham entrase en el Parlamento como diputado luego de ganar el jueves la elección parcial de Makerfield (en el noroeste de Inglaterra), paso necesario para un eventual desafío al liderazgo del primer ministro.

Varios medios británicos como The Observer, The Guardian o The Telegraph señalaron ya este domingo el jefe de Gobierno de Reino Unido habría tomado la decisión de dimitir después de que una mayoría de diputados laboristas expresaran su apoyo como sucesor a Andy Burnham, exalcalde de Mánchester. También el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio este domingo por seguro que Keir Starmer iba a dimitir y, aunque le deseó buena suerte, consideró que el jefe del Gobierno británico ha fracasado en cuestiones como la migración y la política energética.

La autoridad del primer ministro quedó dañada a raíz del varapalo electoral sufrido por los laboristas en los comicios locales ingleses y regionales en Escocia y Gales del pasado 6 de mayo. La entrada de Burnham en el Parlamento sitúa al jefe del Gobierno y líder laborista en una situación difícil, ya que el antiguo alcalde ha indicado que tiene intención de desafiar el liderazgo de Starmer y forzar una contienda interna para sustituirle.