USHUAIA.— Luego de meses de tensión institucional, el Consejo de la Magistratura y el Superior Tribunal de Justicia avanzaron en una instancia de diálogo para resolver las diferencias surgidas por la designación de la doctora Guerrero como jueza de Familia. Esperan que la ampliación de fundamentos presentada por el Consejo permita destrabar la definición del máximo tribunal.