Todo está jugado. Este domingo se vota la segunda vuelta entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, dos modelos de Estado diametralmente opuestos.

Sus diferencias, sus polémicas y la pugnacidad de una campaña que aún no termina marcaron el derrotero. Así se mueven las cargas.Los candidatos Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda se disputan este 21 de junio la segunda vuelta presidencial.Juan Barreto - AFPEste domingo, cuando las urnas se abran a las 8 de la mañana, comienza en Colombia la que perfectamente puede ser la elección más importante en varias décadas.

Y no solo porque el relevo democrático en la Casa de Nariño es trascendental en sí mismo; o debido a que el alto grado de polarización derive en una agresividad física, algo que se debe evitar. La razón de fondo está en que las dos posturas en juego son diametralmente opuestas y de las urnas emergerá realmente un “cambio”.Asimismo, sin dejar de lado que los modelos de país que promueven Abelardo de la Espriella (Defensores de la Patria) e Iván Cepeda (Pacto Histórico) son distantes desde su propia concepción, el lunes posterior a la segunda vuelta habrá país, habrá institucionalidad, habrá sociedad, habrá una rutina que continuar.

Y quien gane, independiente del resultado, tendrá que gobernar para más de 50 millones de ciudadanos.Más información: ¿De la Espriella es el “abogado de la mafia”?: así se mueve la narrativa de sus opositoresEsas últimas escenas parecen reiteraciones; incluso, obvias. Pero luego de las 4 de la tarde de este 21 de junio, cuando se cierren las urnas, la tensión que desata la espera de los resultados definitivos puede derivar en formas no pacíficas de resolver las diferencias.

Las alertas están en el propio Gobierno y en otras instancias institucionales.“Si el resultado llega a estar reñido, vamos a tener problemas”, le expresó a El Espectador el ministro del Interior, Armando Benedetti, quien precisó que “esta vez las cosas pueden terminar siendo bastante feas si no es un resultado contundente”.Consulte aquí: ¿Cepeda es el “heredero de la guerrilla”?: así se mueve la narrativa de sus opositores“La Registraduría puede garantizar la integridad de las elecciones, pero si la ciudadanía no se informa bien y por canales adecuados, y simplemente deja que una noticia falsa le inunde el conocimiento, se terminan generando afectaciones en las calles. Eso a mí me inquieta y es muy preocupante para una nación como la nuestra”, enfatizó en diálogo con este diario el registrador Nacional, Hernán Penagos.

Y dejó un mensaje sin matices: “Los resultados deben reconocerse”.Y para cerrar ese círculo de advertencias está lo dicho por el director de la Policía Nacional, general William Rincón, quien dio a conocer que los más de 260.000 uniformados que vigilarán las más de 118.346 mesas de votación que se desplegaron en Colombia para que voten 40 millones de personas registradas en el censo electoral tendrán especial vigilancia en 49 puntos específicos y 13 capitales.Es de su interés: Benedetti por la segunda vuelta: “Si el resultado es reñido, vamos a tener problemas”¿La razón? Información de inteligencia indica que en esos puntos, entre los que están Bogotá, Medellín y Cali, hay riesgos de alteración del orden público derivados de cómo queden los resultados de este domingo.

En el exterior, específicamente en 67 países, se inició a sufragar desde el 15 de junio en 3.670 mesas de votación destinadas para los 1,4 millones de colombianos habilitados para votar fuera del país.Pero todo esto tiene un componente que puede evitar la violencia en las calles e incluso dejar de lado la pugnacidad verbal en la que se sumió el país desde que el pasado 31 de mayo definió que quiere inclinar su democracia hacia un punto más al extremo del espectro político. Los que quieren más derecha, le dieron ese día 10,3 millones de votos a De la Espriella; y quienes prefieren más izquierda, le entregaron a Cepeda 9,6 millones de sufragios.Consulte aquí: “Los resultados deben reconocerse”: Penagos les habló a De la Espriella, Cepeda y PetroSin puntos medios y con las cartas ya destapadas, ahora el partido definitivo se juega este domingo.

El abogado de 47 años se vende como “outsider”, aunque lleva varios años codeándose con el poder y tiene en su campaña al grueso de los partidos, pese a que públicamente les ponga un freno; quiere una reducción del Estado, más juego del sector privado, promueve la fuerza como vía de solución a la ilegalidad y, entre otras cosas, acepta la intervención directa del Estados Unidos de Donald Trump en asuntos locales. “Es la representación de la ultraderecha”, dicen sus críticos.Y el filósofo de 63 años, quien también tiene a una parte de la clase política tradicional en sus filas, carga con el peso del presidente Petro a cuestas –con sus aciertos y errores–, le da prioridad a lo público sin demeritar lo privado y, entre otros asuntos, promueve la soberanía nacional sobre los intereses extranjeros. “Es la ficha de la ultraizquierda”, aseguran sus detractores.Acceda a este contenido: Entrevista con Iván Cepeda: habla de propuestas, acuerdo nacional, paz total y economíaEl primero sería el segundo presidente en este siglo en llegar a la Casa de Nariño apalancado por firmas, como pasó en 2002 con el ahora exmandatario Álvaro Uribe; la diferencia es que el candidato no tiene ninguna experiencia en la administración pública y esta es su primera incursión en la política electoral. Por eso, para reforzar su visión técnica y generar atracción entre sectores distantes, eligió al exministro y exrector de cuatro universidades José Manuel Restrepo como su fórmula vicepresidencial.Y el otro aspirante repetiría lo que recientemente ya hicieron Petro y su antecesor, el expresidente Iván Duque, quienes pasaron de ocupar una curul en el Senado a comandar la Casa de Nariño.

Y si bien no tiene pasos previos por la administración pública, su experiencia legislativa suma 16 años consecutivos. Su fórmula vicepresidencial es la legisladora indígena Aida Quilcué, con quien reforzó sus lazos con sectores comunitarios.Abelardo de la Espriella sacó 10,3 millones de votos el 31 de mayo e Iván Cepeda logró 9,6 millones en esa misma primera vuelta.Archivo ParticularPor eso, para hacerse ideas completas de qué es lo que quieren en una eventual administración de estos dos mundos opuestos, y con la intención de que las audiencias de El Espectador sepan a fondo en qué se diferencian las dos llaves que se disputan la segunda vuelta, este diario lleva tres semanas continuas desmenuzando los programas de gobierno.

Asimismo, dándoles voz a expertos en diversos temas que en el fondo coinciden con que este país seguirá, pese a las adversidades, sumando décadas a los 216 años de historia republicana que completa el próximo 20 de julio.Ahí se hace clave la reflexión que deja el editorial de este fin de semana de esta casa periodística y con el cual se busca potenciar la necesidad de superar los discursos facilistas de los líderes políticos. Colombia sigue.Encuentre en este enlace: Cancillería rechaza apoyo de Javier Milei a De la Espriella: presentó nota de protesta“Llegamos a esta jornada luego de cuatro años en los que el presidente Gustavo Petro recurrió a las redes sociales de manera incendiaria para descalificar a la oposición y a sus contrapesos institucionales.

Al involucrarse indebidamente en la campaña de Iván Cepeda, el mandatario se inscribió en una tendencia global de desprecio por las formas democráticas. En ese mismo marco, con el insulto como divisa, han jugado personajes como Donald Trump y Javier Milei, referentes internacionales del candidato Abelardo de la Espriella.

¿El beneficio para estos líderes? La prevalencia del odio genera un sesgo de confirmación tan severo, que la ciudadanía deja de ser militante y pasa a ser hincha: se perdonan los pecados propios –de la ineptitud a la corrupción– porque señalar al líder implica favorecer al ‘enemigo’.

Así, la fiscalización al poder pierde toda relevancia”, se lee en la página editorial de El Espectador.Esta campaña, asimismo, dejó el sinsabor de que los candidatos coincidieron en poner condiciones que desde un principio sabían eran incumplibles para su contraparte, lo que anuló por completo la posibilidad de que hubiese debates. En cambio, optaron por el uso de plataformas donde la confrontación argumentativa escasea y de paso supeditaron sus diálogos con medios.En contexto: Este es el Gobierno que les espera a De la Espriella o a Cepeda con un Congreso divididoDe ahí que las discusiones programáticas de fondo fueran pocas y que los relatos simbólicos y los empujones tecnológicos y de inteligencia artificial tomaran protagonismo.

De la Espriella no aceptó las múltiples invitaciones a dialogar con las audiencias de este diario –aunque por supuesto las puertas se mantienen abiertas–, mientras que Cepeda solo aceptó al final.Eso sí, el mensaje del senador de izquierda cobija a sus filas, al presidente Petro, a su contrincante y en general a la sociedad entera.Vea también: CNE instala la Misión de Observación Internacional para segunda vuelta presidencial“Yo soy un demócrata y no voy a negar de una manera arbitraria o caprichosa si pierdo o si no es el resultado electoral que queremos. Lo que sí habrá es un examen del resultado con los mecanismos que provee el propio sistema electoral”, precisó Cepeda.

Y dejó una postura clara: “Es un llamado que yo hago de manera imperativa; de parte del Pacto Histórico y de la Alianza por la Vida nuestra decisión es concurrir de manera democrática a las urnas, tenemos la convicción de que vamos a ganar y de que resultaremos vencedores. Pero también llamamos a todo el país, y yo hago un llamado a las personas que hacen parte del Pacto y a todos nuestros seguidores, votantes, a asumir con toda la serenidad y tranquilidad y el mejor ánimo festivo este proceso electoral”.Asimismo de esto, el próximo gobierno también llega con un Congreso recién elegido en el que el Pacto Histórico y el Centro Democrático –las dos fuerzas más antagónicas– son las bancadas mayoritarias, por lo que la negociación para obtener gobernabilidad no será fácil.

La necesaria reforma tributaria, la cirugía a los sistemas de salud y pensional y otras medidas de alto impacto que ambas campañas promueven deben pasar por el Capitolio. Pedagogía electoral: ¿Cómo votar por Abelardo De la Espriella o Iván Cepeda?

Así se debe marcar el tarjetónY quien asuma la Casa de Nariño igualmente tendrá que entenderse con gobernadores y alcaldes que, al igual que el grueso de la sociedad, están partidos entre oficialismo y oposición. El diálogo con la administración de Bogotá, en cabeza de Carlos Fernando Galán, será clave para varios proyectos de interés; entre ellos, por supuesto, el metro.Incluso, luego del 20 de julio próximo, cuando llega el nuevo Congreso, y del 7 de agosto que traerá el relevo presidencial, el país culminará un año que asimismo es el previo a otro proceso electoral.

En efecto, en 2027 se votará por el poder regional y es casi que obvio que quien llegue a la Casa de Nariño querrá ahí tener mayorías, y quien pierda buscará un nuevo aire en esa otra cita a urnas.Más hechos: Cerró el plazo para inscripción de testigos electorales: esta fue la cifra de postulacionesLo cierto es que la izquierda tiene ahora dos figuras protagónicas –Petro y Cepeda–, quienes asimismo no coinciden en todas sus posturas. Y la derecha tiene un nuevo liderazgo con De la Espriella, lo que no implica que otras voces perderán protagonismo; María Fernanda Cabal, Paloma Valencia, herederas del uribismo, están ahí y buscarán protagonismo.Este 21 de junio es necesario salir a votar y, si bien en Colombia este ejercicio no es obligatorio, la decisión personal de hacerlo marcará el rumbo por los siguientes cuatro años.

De ahí la necesidad de hacerlo con información real, como la que les ofrece a sus audiencias este diario. Encuentre este contenido: ¿Cómo votar por Abelardo De la Espriella o Iván Cepeda?

Así se debe marcar el tarjetónLa puja final está entre una izquierda más metódica que busca reelegirse de forma inmediata y una derecha mucho más dura que quiere recuperar su porción de poder a través de las urnas; dos formas que entre sus contrarios despiertan temores y que –en todo caso– alimentarán una pugnacidad cada vez más fuerte durante la siguiente administración. La expectativa no es poca.Vea aquí el análisis en La Mesa Redonda de El Espectador: Banner elecciones 2026 Desktop👁‍🗨 Conozca “Futuro en Pausa”, un proyecto multimedia de El Espectador sobre los relatos escondidos de la vida en seis regiones del país👉 Lea más sobre el Congreso, el gobierno Petro y otras noticias del mundo político.✉️ Si tiene interés en más temas políticos o información que considere oportuno compartirnos, por favor, escríbanos a cualquiera de estos correos: hvalero@elespectador.com; aosorio@elespectador.com; dortega@elespectador.com; mbarrios@elespectador.com; lmejia@elespectador.com; ntorres@elespectador.com o jsperez@elespectador.com.