Durante años, Uber fue sinónimo de pedir un auto a demanda. Y, aunque para buena parte del mundo aún lo es, la tecnológica insiste en el desarrollo constante para evolucionar los servicios que le provee a los usuarios.Adib Roumani, Senior Director of Engineering de la compañía y responsable del desarrollo de los nuevos productos, resumió el momento actual de la empresa en una frase: “Realmente hemos expandido lo que significa Uber”.

Es que, hoy, con innovaciones que integran su ecosistema a las decisiones cotidianas de los individuos, la apuesta de la compañía de rotar el negocio hacia una “Súper App” se consolida cada vez más.La realidad es que la expansión de este concepto no empezó ahora, sino más de una década atrás, con Uber Eats: el servicio de delivery de alimentos que prometió recientemente su regreso a la Argentina con una inversión de u$s 500 millones hoy opera, según la compañía, en más de 6000 ciudades y 45 países.En los resultados anuales 2025 de Uber, Delivery aparece como una de las patas centrales del negocio: generó u$s 90.864 millones en reservas brutas, u$s 17.248 millones en ingresos —cerca de un tercio de la facturación total— y u$s 3.572 millones de EBITDA ajustado, alrededor del 41% del EBITDA ajustado consolidado de la empresa, según la información financiera reportada por la compañía a sus inversores.Pero Uber Eats fue apenas el primer tiro —y uno acertado— dentro de lo que hoy es un abanico de productos que se amplía constantemente, con una atenta mirada al uso real que las personas le dan a la app para convertir esas conductas en nuevas funciones, todo a una velocidad que hoy solo un desarrollo end-to-end con Inteligencia Artificial permite.“Vemos muchas de las formas en que la gente casi intenta ‘hackear’ el producto y eso se convierte en algo formal que construimos para responder a esa necesidad”, dio a conocer en esa línea Jodie Auster, Global Head of Airports & Travel de Uber.Con esto en mente, 2026 busca ser un año de quiebre para Uber, con el lanzamiento de más de 10 productos y mejoras que apuestan fuerte a convertirla en una “super app” no solo vinculada a la movilidad diaria, las compras o el delivery, sino también a los viajes, los eventos masivos, la gastronomía, los hoteles y los beneficios de membresía.Para ello, la compañía inició a probar y lanzó en los últimos meses distintas opciones que expanden su horizonte desde una app de movilidad hasta una que apunta a eliminar las “fricciones” a la hora de viajar: Hoteles en Uber de la mano de Expedia, Modo Viaje (“Travel Mode”) y la posibilidad de obtener beneficios de la membresía Uber One incluso utilizando los servicios en otro país.En paralelo, la apuesta por simplificar y personalizar la experiencia del usuario se expande con opciones de “Shop for Me”, “Eats for the Way”, un rediseño de la barra de búsquedas para hacerla más intuitiva y la posibilidad de pedir un Uber a través de un asistente de voz.Finalmente, en el marco del Mundial de Fútbol 2026 que ya se juega en Estados Unidos, México y Canadá, Uber inició una prueba piloto de dos funciones de movilidad que amplían las ya vigentes: Uber Max, que permitirá utilizar combis completas para uso personal, y Uber Shuttle, para reservar asientos en autobuses a eventos específicos.El Cronista viajó a Nueva York para conocer estos productos, probarlos en primera persona y conocer cómo el modelo de negocios de Uber se expande con la mira puesta en coronarse como la “super app” definitiva.“¿Podemos hacer de la complejidad algo tan simple como tomar un Uber?”, plantea Auster en esa línea. La frase fue dicha en el contexto de Uber Travel, pero funciona como síntesis de una ambición más amplia: llevar la lógica de pedir un Uber —simple, inmediata y dentro de una misma interfaz— a cada vez más momentos de consumo.La apuesta de Uber para convertirse en “súper app”La apuesta de Uber no es solo sumar productos dentro de una misma aplicación, sino conectarlos.

Cada nuevo vertical quiere aumentar la frecuencia de uso, atraer nuevos usuarios y empujar consumos cruzados dentro del ecosistema, a la vez que se premia a los usuarios de Uber One.En esa lógica, la “super app” funciona como modelo de negocio: si una persona reserva un hotel, Uber puede ofrecerle un viaje al aeropuerto; si llega a una ciudad nueva, puede activar Travel Mode; si va a un evento, puede elegir entre un shuttle compartido o una combi privada; y si acumula beneficios por una reserva, puede usarlos después en una comida, un traslado o una nueva compra.La compañía lo sintetiza con una frase breve: “Nada de cambiar de apps”. Un concepto que, mientras para el usuario significa menos pasos, para Uber implica más demanda retenida dentro de su propia plataforma.Según Roumani, esa lógica ya empieza a evidenciarse en el comportamiento de los usuarios: “Estamos viendo cada vez más a nuestros pasajeros no solo usar un servicio de Uber, de hecho, tenemos pasajeros que usan varios servicios, tanto de movilidad, viajes, como Uber Eats, lo que sea.

Y estamos encontrando que en realidad es bastante natural”.Esa expansión, asimismo, ocurre a una velocidad que Uber vincula cada vez más con el uso de inteligencia artificial. La compañía afirma que aplica GenAI en recomendaciones de Uber Eats, búsqueda, soporte al cliente, desarrollo de código y generación de consultas SQL.En la presentación en Nueva York, también mostró datos internos sobre el desarrollo de Hotels on Uber: la IA implicó una reducción cercana al 50% en el esfuerzo total de construcción del producto, mientras que el 90% del código fue desarrollado con herramientas de este tipo.El pegamento de ese ecosistema es Uber One.

Según la compañía, el programa alcanza los 50 millones de miembros a nivel global y esos usuarios generan cerca de la mitad de las reservas brutas de la plataforma. La lógica es circular: el beneficio o cashback de una operación no termina ahí, sino que queda dentro de la app para empujar el siguiente consumo.Uno por uno, todos los productos nuevos de Uber para dominar movilidad, viajes y lifestyleHoteles en UberDe la mano de Expedia, Uber ya ofrece en distintas ciudades su nuevo producto estrella para competir en el negocio turístico: Hoteles en Uber, que permite reservar estadías desde la misma app.

Según la compañía, el inventario disponible alcanza unas 700.000 propiedades en distintos puntos del mundo, mientras que próximamente sumarán como partner a Vrbo, la plataforma de alquileres vacacionales, para superar el millón de ofertas para el viajero.El movimiento le permite a Uber entrar en una instancia de mayor valor dentro del viaje y conectar alojamiento con otros de sus servicios, como traslados al aeropuerto, Uber Reserve o los beneficios de Uber One. El propio Roumani indicó que la empresa ya está viendo que muchos de los primeros usuarios que reservan hoteles “también están vinculando a ellos muy rápidamente viajes de Reserve”.Uber One InternationalUber One International extiende la lógica de beneficios de la membresía a usos en distintos países y servicios.

La idea es que el usuario pueda acumular valor en una parte del ecosistema y usarlo en otra: viajes, comida, hoteles o traslados.Auster lo explicó con un ejemplo concreto: “Reservas un hotel, puedes usar ese cashback en un viaje o en una comida. Cenas fuera, puedes usar ese cashback en un viaje”.

Según se mencionó en la conferencia, hoy más del 80% de las reservas de hoteles provienen de miembros de Uber One. Para la compañía, la membresía funciona como “pegamento” del ecosistema: retiene al usuario y empuja consumos cruzados.Travel Mode, Travel Pass y Dine OutTravel Mode, Travel Pass y Dine Out condensan la apuesta de Uber por ganar peso durante los viajes, pero no solo en el traslado, si no en el día a día.

El primero vuelve la experiencia más contextual cuando el usuario está por viajar o ya se encuentra en otro destino: permite consultar si Uber está disponible en una ciudad, estimar costos, ver alternativas de movilidad y acceder a información útil para moverse en un lugar desconocido.Según Auster, nació de observar una conducta que ya ocurría en la app: usuarios que escribían destinos en otros países para saber si Uber funcionaba allí o cuánto podía costar un viaje desde un aeropuerto hasta el centro.Por su parte, Travel Pass trabaja sobre el precio: agrupa descuentos y beneficios asociados a traslados, pedidos de Eats y viajes al aeropuerto para incentivar que el usuario use varios servicios en un mismo recorrido.Roumani planteó esta novedad como una variable transversal a todos los públicos: “Los clientes, sin importar quiénes sean, quieren que las cosas sean más asequibles y más fáciles”. Y agregó que, para estos productos, Uber busca que los precios sean “lo más asequibles posible”.Finalmente, Dine Out suma otra instancia del consumo turístico y cotidiano: integra reservas gastronómicas a través de OpenTable, lo que implica que Uber interviene no sólo en el viaje hacia el restaurante, sino también en la reserva.

Asimismo, esa salida puede conectarse también con beneficios de membresía o nuevos viajes.Como resumió la compañía en la presentación, “la asequibilidad importa”. En palabras del ingeniero jefe, Uber busca que la aplicación sea “más personalizada” y “más consciente de su entorno”.Uber ShuttleUber Shuttle es una solución de transporte compartido para mover grandes volúmenes de personas, especialmente en eventos, aeropuertos o situaciones de alta demanda.

Permite reservar asientos en buses hacia destinos específicos y se presenta como una alternativa más accesible al viaje individual.El producto apunta a un problema operativo concreto: cómo mover mucha gente al mismo tiempo sin depender únicamente de autos particulares. En el marco del Mundial, este tipo de servicio le permite a Uber probar soluciones de escala para estadios, aeropuertos y zonas de alta concentración.Uber MaxUber Max permite reservar una combi completa de hasta 14 asientos para un grupo propio.

A diferencia de Shuttle, donde el usuario comparte el viaje con personas que no necesariamente conoce, Max apunta a quienes quieren controlar el vehículo completo: familias, turistas, empresas o grupos que asisten a eventos.Roumani lo explicó como parte de una oferta con distintos niveles de precio y experiencia: “A veces quieres esa van premium para ti y tus amigos y, otras veces, un viaje más accesible en shuttle”. Aquí, el Mundial aparece como el laboratorio natural para probar este modelo, por la combinación de turistas, grupos grandes y picos de demanda.Shop for MeShop for Me lleva la lógica del delivery a compras más personalizadas.

A diferencia del modelo tradicional, donde el usuario elige productos de un catálogo ya cargado, esta función permite pedir artículos específicos y que un repartidor los compre.El producto le permite a Uber ampliar su alcance sobre el comercio urbano, incluso en tiendas que no están completamente integradas o digitalizadas dentro de la plataforma.Eats for the WayEats for the Way cruza dos verticales que hasta ahora funcionaban de manera separada: movilidad y delivery. La propuesta permite que un pedido de comida esté listo para el usuario dentro del vehículo, especialmente en opciones premium como Uber Black o SUV.El caso muestra con claridad la lógica de super app: no se trata solo de que Uber ofrezca viajes y comida, sino de que pueda combinarlos en una misma experiencia.

El negocio aparece en la coordinación entre servicios: un viaje puede convertirse también en una ocasión de consumo de Eats.Voice Bookings y One SearchLa apuesta por simplificar la experiencia también aparece en dos funciones que trabajan sobre la forma en que el usuario interactúa con la app. Voice Bookings incorpora inteligencia artificial para hacer reservas por voz y avanzar hacia una experiencia más conversacional, en la que no haga falta navegar manualmente por distintas pantallas.One Search, en paralelo, unifica la búsqueda dentro de Uber para que una misma consulta pueda devolver resultados de movilidad, comida, retail u otros servicios, según el contexto y la intención del usuario.Ambas funciones apuntan a resolver el mismo problema: presentar de forma ordenada un ecosistema que ofrece distintos servicios en una sola aplicación.Esto implica un trabajo diario de análisis de feedback que la compañía asegura tomarse en serio: “Seguimos experimentando e iterando, escuchando de nuestros clientes lo que entienden, en qué se confunden, y estamos haciendo muchos cambios allí”, cerró Roumani en esa línea.En esta nueva etapa, el desafío para Uber es un “viejo conocido”: que esa expansión no convierta a la app en un catálogo difícil de navegar.

La apuesta de la compañía es que la inteligencia artificial, la búsqueda unificada y una experiencia más contextual ordenen esa complejidad para convertirse en la “súper app” definitiva.