Coaniquem registra un alza de 5,2% de atenciones por quemaduras agudas entre 2022 y 2025 y alerta por incremento durante el invierno

La llegada el próximo 21 de junio del invierno genera preocupación no solo por el descenso en las temperaturas y el aumento de la probabilidad de precipitaciones, sino que también por el riesgo que enfrentan los menores de edad frente a las quemaduras.Y es que durante los últimos años ha existido un aumento moderado de los casos de ingresos agudos de menores de edad quemados en la Corporación de Ayuda al Niño Quemado (Coaniquem), institución especializada en la atención de este tipo de casos. Según cifras del área de Epidemiología de la Subdirección de Investigación de Coaniquem, a las que tuvo acceso La Tercera, entre el período de 2022 y 2025 ha existido un incremento de un 5,2% de los casos atendidos en tres de los centros de la institución especializada.En particular, si se realiza la comparación con los centros ubicados en las ciudades de Antofagasta, Santiago y Puerto Montt, si en 2022 hubo un total de 2.028 ingresos por quemaduras agudas, en 2025 esta cifra alcanzó las 2.134 atenciones.
La cifra resulta más dramática si se incluye en la comparación las atenciones del centro abierto por la institución en 2023 en Concepción: el alza de las atenciones registra un incremento del 17,3%, llegando en 2025 a las 2.379 en total.El aumento estacionalDesde la institución privada especializada en la atención de quemaduras en menores de edad también se encuentran particularmente alertas por la llegada del invierno: la estación del año en que se registran la mayor cantidad de casos de menores lesionados.Según las cifras del área de Epidemiología de la Subdirección de Investigación de Coaniquem, entre los años 2022 y 2025, el mes de julio resultó uno de los que tuvo mayores ingresos: 231 casos en 2022, 217 en 2023, 260 en 2024 y 252 en 2025.Mientras tanto, los meses de junio y agosto también presentan cifras superiores a las que registradas durante otras épocas del año, con gran parte del período recibiendo más de 200 casos.Desde la institución señalan que esto se explicaría en el aumento de uso de sistemas de calefacción y de recipientes con agua caliente. De hecho, y según las consultas que ha realizado Coaniquem a sus pacientes, el 78% de los menores afectados sufrieron una quemadura en su casa y el 93% de los casos habría ocurrido con la presencia de algún adulto responsable.“Este comportamiento es concordante con lo descrito en la literatura y con la experiencia histórica de Coaniquem, ya que durante los meses fríos aumenta la exposición de niños y niñas a fuentes de calor, líquidos calientes, sistemas de calefacción y actividades domésticas asociadas al invierno”, explican desde la institución a La Tercera.A lo que añaden: “Si bien los ingresos por quemaduras se mantienen relativamente estables a lo largo del año, existe una concentración estacional durante el invierno que justifica el fortalecimiento de las campañas preventivas en este período”.Precauciones con hervidores, estufas y calefactoresPor lo mismo, desde Coaniquem llamaron a tener especialmente precaución con la utilización de estufas y calefactores.Entre las recomendaciones que entrega el centro de atención especializada, se encuentra el mantener una distancia de seguridad de al menos un metro alrededor de las estufas.
También añaden la importancia de instalar barreras de protección cuando hay niños pequeños, no permitir que jueguen cerca de los sistemas de calefacción, no secar la ropa con estos aparatos; apagarlos cuando se encuentren en desuso; y no ubicarlos en lugares de alta circulación.Respecto a derrames de líquidos calientes, que registran el 78% de los casos de pacientes que ingresan a Coaniquem, desde la institución llamaron a tener la precaución de ubicar hervidores o teteras fuera del alcance de los niños.Otras precauciones que añaden son el mantener los cables de los hervidores alejados del borde de mesas y muebles; no transportar ni consumir líquidos calientes mientras se lleva (tiene) a un niño en brazos; y evitar el uso de manteles que puedan ser tirados por los menores.También alertaron sobre la utilización de los clásicos guateros, por el peligro de eventuales filtraciones o deterioro mientras se encuentran llenos de líquido caliente.Para estos objetos recomienda hacer una revisión constante de su estado y llaman a su reemplazo si se vislumbra algún desgaste importante. Otras recomendaciones son: no llenarlo con agua hirviendo, tampoco llenarlo completamente y siempre asegurarse que esté debidamente sellado.“Las vacaciones de invierno son una oportunidad para compartir en familia, pero también requieren mayor atención a los riesgos presentes en el hogar.
Invitamos a los padres, madres y cuidadores a tomar medidas preventivas y a supervisar permanentemente a los niños para que disfruten de unas vacaciones seguras y libres de quemaduras”, llaman desde la institución.
Información de La Tercera (Chile). Edición y redacción: Noticias Today.
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