Con la meta de impulsar el desarrollo científico, la inteligencia artificial (IA) y la capacidad tecnológica del país, universidades, centros públicos de investigación y el Gobierno federal formalizaron este jueves la creación del Clúster Nacional de Cómputo de Alto Rendimiento e Inteligencia Artificial, una estrategia que acompañará el desarrollo de la supercomputadora Coatlicue y que busca articular capacidades científicas distribuidas en distintas regiones de México. Durante la firma de la carta de intención del proyecto, la titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), Rosaura Ruiz Gutiérrez, destacó que el país se encuentra ante un salto tecnológico sin precedente, al pasar de una capacidad conjunta de 5.5 petaflops —la unidad utilizada para medir el rendimiento de sistemas de supercómputo— a los 314 petaflops que alcanzará Coatlicue. “Es un avance revolucionario”, aseveró la funcionaria al señalar que esta infraestructura permitirá procesar volúmenes masivos de información para atender desafíos complejos en áreas como salud, cambio climático, investigación científica y servicios públicos.

Ruiz explicó que el nuevo clúster no se limitará al supercómputo, sino que también incorporará proyectos relacionados con inteligencia artificial, con el objetivo de fortalecer la investigación, la formación de especialistas y el desarrollo de aplicaciones tecnológicas para beneficio de la sociedad. La secretaria subrayó que uno de los principales objetivos es trabajar de manera coordinada entre instituciones que ya cuentan con experiencia en estas áreas, entre ellas la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el Centro de Investigación en Matemáticas (Cimat), el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (Cicese) y el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica, entre otras.

En entrevista posterior, Ruiz explicó que el supercómputo permite procesar cantidades masivas de información para comprender fenómenos complejos que van desde el comportamiento climático hasta el desarrollo de enfermedades. Como ejemplo, mencionó investigaciones relacionadas con el cáncer de mama, donde la inteligencia artificial y las supercomputadoras permiten analizar miles de mastografías de manera simultánea para identificar patrones imposibles de detectar mediante métodos convencionales.

También destacó proyectos asociados al monitoreo ambiental y al Observatorio del Golfo de México, donde participan diversas instituciones para estudiar corrientes marinas, contaminación, fenómenos meteorológicos extremos y posibles riesgos asociados al cambio climático. Por su parte, autoridades universitarias señalaron que la iniciativa busca ampliar experiencias de colaboración que ya operan en el país.

Entre ellas se encuentra la denominada Delta Metropolitana, una red que conecta capacidades de supercómputo de instituciones académicas mediante infraestructura de fibra óptica y que ahora busca extenderse a otras regiones del territorio nacional. Asimismo del fortalecimiento tecnológico, la discusión incluyó los retos éticos asociados al desarrollo de la inteligencia artificial.

Ruiz reconoció que México deberá avanzar hacia una normatividad específica para regular su uso y confirmó que el tema ya forma parte de las conversaciones con legisladores y especialistas. La funcionaria insistió en que la inteligencia artificial no debe entenderse únicamente como una herramienta tecnológica, sino como una nueva forma de aproximación al conocimiento que obliga a reflexionar sobre sus alcances, riesgos y beneficios sociales. “Tenemos que analizar bien qué normatividad debe haber”, indicó.

La creación del clúster representa uno de los esfuerzos más ambiciosos impulsados hasta ahora por el gobierno federal para consolidar infraestructura científica avanzada y fortalecer la participación de México en el desarrollo internacional de tecnologías de alto impacto. Con temperaturas que superan los 40 grados Celsius de calor, en Sonora ya se han registrado al menos dos defunciones a consecuencia de las altas temperaturas.

La víctima más reciente, fue encontrada sin vida, la noche del martes 17 de junio, en un predio baldío de la colonia El Llano al poniente de Hermosillo, capital de Sonora; de acuerdo con el Sistema Meteorológico Nacional ese día la temperatura máxima fue de 42.5 grados centígrados, fue personal de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal, quien al no detectar signos de violencia, determinó que la causa de la muertes fue un golpe de calor. El Reporte Epidemiológico Semanal de Temperaturas Naturales Extremas Sonora 2026, estableció que la primera víctima del calor, fue en la semana epidemiológica 21, entre el 24 al 30 de mayo, cuando 36 casos de pacientes afectados: siendo 33 deshidrataciones y tres por golpe de calor, de los cuales 1 falleció, también en Hermosillo.

Los municipios con más personas afectadas en su salud por las altas temperaturas son Hermosillo, Huatabampo, Puerto Peñasco, Cajeme y San Luis Río Colorado. Las autoridades han alertado a la población ya que el pronóstico para el fin de semana es que el mercurio de los termómetros supere los 40 grados centígrados en prácticamente todo el territorio sonorense.