Las tarjetas de crédito se han convertido en una extensión de recursos disponibles para compensar la falta de dinero en efectivo en momentos en que el costo de los bienes y servicios tienen a aumentar y más aún cuando hay planes de viajes por el Mundial de Fútbol o vacaciones regulares. Según el reporte mensual del buró de crédito APC Experian, el saldo de las tarjetas de crédito bancarias superó los $3,030 millones al cierre de mayo y presenta la morosidad más alta del sistema, situada en 8.5% sobre saldo.

En el país circulan unas 903 mil tarjetas de créditos emitidas por bancos con un saldo promedio cada una de $3356. En el último año, el saldo adeudado aumentó 9.16%, mientras que se estima que 9.25% de quienes poseen este producto, reportan una morosidad de más de dos meses sin pagar.

Datos de la Superintendencia de Bancos de Panamá al cierre de diciembre de 2025, dio a conocer que tarjetas de crédito con intereses en el rango de 15% a 25%, representaron casi el 63% de las tarjetas activas y el 62% de los montos adeudados. Para ese momento, el sistema bancario nacional mantenía un total de 805,960 tarjetas de créditos activas, alcanzando un saldo de $2,798 millones; destacándose las que operan bajo un límite de $2,000 a $5,000 que componen el 63% del total de las tarjetas activas.

La gerente general de APC Experian, la ingeniera Giovanna Cardellichio, sostiene que la mayoría de los tarjetahabientes panameños mantiene un comportamiento de pago adecuado. Explicó que los indicadores de la entidad muestran que, al cierre de mayo de 2026, el 91.5% de la deuda correspondiente a tarjetas de crédito se encontraba al día.

Según la ejecutiva, aunque la morosidad a más de 60 días se ubicó en 8.5%, el indicador permanece por debajo del 10%, lo que permite considerarlo como un nivel razonable y bajo control. Cardellichio reconoció que la morosidad en tarjetas de crédito es la más alta entre los distintos tipos de financiamiento del sistema, pero destacó que el comportamiento general de pago sigue siendo mayoritariamente positivo.

Añadió que, durante el último año, las cuentas pasadas contra reserva, consideradas incobrables, sumaron $135 millones en tarjetas de crédito, cifra que representa el 3.86% del total de la cartera. En medio de un periodo de alto consumo asociado al Mundial de Fútbol 2026, la gerente general de APC Experian recomendó a los consumidores planificar sus gastos con anticipación y establecer un presupuesto específico para entretenimiento, compra de televisores, viajes, reuniones o artículos promocionales relacionados con el evento.

La ejecutiva advirtió que disfrutar del Mundial no debe traducirse en comprometer la capacidad de pago presente o futura. Por ello, sugirió evitar compras impulsivas financiadas a largo plazo, comparar precios y promociones antes de adquirir productos, no utilizar la totalidad del límite disponible de las tarjetas y priorizar el pago total o, al menos, un abono significativo de los consumos realizados.

Cardellichio insistió en que antes de cargar un gasto a la tarjeta de crédito, el consumidor debe tener claridad sobre cómo lo va a pagar. “Saber cómo voy a pagar el gasto que estoy cargando a la tarjeta” es clave para evitar que una compra ocasional se convierta en una carga financiera difícil de manejar. Entre las principales señales de alerta de sobreendeudamiento, la gerente mencionó el uso de la tarjeta de crédito para cubrir gastos básicos, el pago constante del monto mínimo, alcanzar de forma recurrente más del 80% del límite disponible, solicitar nuevos préstamos o tarjetas para cubrir deudas existentes y depender de adelantos de efectivo para cumplir con otras obligaciones.

También advirtió que cuando una persona comienza a destinar una proporción cada vez mayor de sus ingresos al pago de deudas, debe revisar su presupuesto personal y tomar medidas correctivas cuanto antes. Según Cardellichio, estas conductas pueden reflejar un deterioro de la salud financiera del consumidor.

Para reducir la morosidad y mejorar el historial crediticio, APC Experian recomienda establecer un plan enfocado en poner al día las obligaciones vencidas en el menor tiempo posible. La gerente general indicó que la recuperación del historial de crédito requiere disciplina, constancia y una administración responsable de los compromisos financieros.

Cardellichio destacó asimismo la importancia de revisar periódicamente el historial de crédito, ya que esta práctica permite conocer el estado y saldo de préstamos y servicios, asimismo de detectar posibles errores en el reporte de obligaciones.