SAE: proyecto del gobierno abre vía optativa con admisión propia para colegios con sobredemanda

En educación, el cambio al Sistema de Admisión Escolar (SAE) es una de las promesas de campaña más sonoras de José Antonio Kast. La idea de reintroducir el mérito en la selección de estudiantes es una de las máximas aspiraciones de este gobierno, lo que fue reforzado durante la cuenta pública del Presidente.Pero para ello necesita necesariamente pasar por el Congreso, cosa que está a la vuelta de la esquina: a inicios de la semana que viene el Ejecutivo presentará un proyecto de ley para hacerle modificaciones sustanciales al sistema.
De hecho, la aspiración era presentarlo la semana pasada y luego se corrió para esta, pero la agenda -sobre todo el caso de los niños haitianos perdidos- postergó todo para la venidera.Las definiciones, en todo caso, ya están tomadas y según los detalles del proyecto a los que tuvo acceso La Tercera, posiblemente abrirán un amplio debate. Hasta aquí, la gran duda sobre la iniciativa que estará a cargo del Mineduc de María Paz Arzola era si el SAE como se le conoce en la actualidad sería optativo para los establecimientos educacionales.
La respuesta es sí, aunque con un matiz. Y es que el proyecto de ley propone modificar el SAE, resumidamente, con el fin de devolver a las familias la posibilidad de elegir la educación de sus hijos mediante un proceso de admisión que, acorde a la lectura del Mineduc, reconozca sus particularidades y circunstancias; restituya el reconocimiento del mérito como eje central de la admisión; y fortalezca la existencia de proyectos educativos diversos.
Para ello se propondrán dos mecanismos complementarios e integrados, administrados en una plataforma única del ministerio. Según quienes han trabajado en la iniciativa, esto otorga trazabilidad y transparencia.
En simple, la propuesta es que sólo los colegios con sobredemanda, que en su mayoría son los de mejor rendimiento académico y por el que optan las familias, puedan elegir entre dos vías de admisión: por un lado la actual y, por otro, una voluntaria. Aunque no se ha zanjado del todo su nombre, podría llamarse “Elección Mutua (EM)”.Esta última, acorde a entendidos de la iniciativa, será con criterios objetivos, transparentes y no discriminatorios, y considerará elementos como adhesión al proyecto educativo; asistencia previa; participación en reuniones informativas; aptitudes para programas de especialización; rendimiento académico desde séptimo básico; entrevistas; o proximidad territorial.
Cada colegio determinará los criterios propios de selección, con lo que, por ejemplo, unos podrían optar por una admisión a través de entrevistas y otros por notas, reintroduciendo así el mérito a la admisión escolar.¿Y si esto abre paso a la discriminación de parte de los colegios, que elegirán sus propios criterios? La propuesta de ley especificará dentro de sus articulados los resguardos de inclusión, es decir, la reserva de cupos para estudiantes prioritarios según la Subvención Escolar Preferencial (SEP); y reserva de cupos para estudiantes con discapacidad o necesidades educativas especiales permanentes.
El otro mecanismo al que pueden optar los colegios, dicho está, es el actual, que para efectos de la ley se conocería como “Asignación Aleatoria (AA)”. Este, básicamente, mantiene el sistema que hoy existe de asignación centralizada y operaría y operará para todos los establecimientos que no ingresen a la modalidad de Elección Mutua, así como para las vacantes remanentes luego de la primera etapa de admisión.Un sistema “rígido”Desde hace un tiempo el Mineduc viene verbalizando que el SAE es un sistema que no ha cumplido sus objetivos originales. “Es un sistema rígido”, resumen en las entrañas de una cartera que no ve con buenos ojos que hoy prevalezca la asignación aleatoria y ya desde antes de ser ministra, Arzola fue de las que abogaron por introducir un porcentaje -80%- de selección en colegios de alto rendimiento, como miembro de la mesa técnica convocada por el entonces ministro Nicolás Cataldo.En tal sentido, los equipos de la secretaria de Estado, al evaluar que el SAE asigna los cupos mediante un algoritmo que considera cuatro criterios de prioridad -hermanos en el establecimiento, estudiantes prioritarios, hijos de funcionarios y exalumnos- queda muy abierta la puerta a que cuando dichos criterios no se aplican o existe empate entre postulantes, las vacantes se asignan por sorteo.
En otras palabras, el análisis es que los criterios que en la actualidad existen tienen muy bajo alcance y el mecanismo de desempate no considera el rendimiento académico o la adhesión al proyecto educativo.Para esto se basan en cifras, como que el 30% de los establecimientos tuvo sobredemanda en al menos uno de sus niveles para la admisión 2026, recintos que concentraron el 55% de las postulaciones en primera preferencia. Asimismo, en el Mineduc se apoyan en esta propuesta de cambio en que el 80% de los estudiantes que postuló a establecimientos sobredemandados no cumple ningún criterio de priorización, situación que se hace más crítica en primero medio (uno de los niveles históricamente con problemas en los procesos de admisión), donde nueve de cada 10 estudiantes no entran en la priorización por los criterios establecidos.Asimismo, se observó que los alumnos con buen rendimiento quedan menos que el resto en su primera prioridad de colegio.
Por ejemplo, en primero medio, el 47% de los casos de buen desempeño queda en su primera opción, nueve puntos por debajo que el resto de los postulantes.
Información de La Tercera (Chile). Edición y redacción: Noticias Today.
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