El arranque de la Selección Mexicana en la Copa del Mundo de la FIFA 2026 ha emulado escenarios de perfecta efectividad que están superando lo visto en ediciones pasadas. Con los triunfos ante Sudáfrica (2-0) y Corea del Sur (1-0), el conjunto Tricolor hilvanó victorias consecutivas en sus dos primeras presentaciones de la fase de grupos; un hito estadístico que, a lo largo de la historia de los Mundiales, el cuadro azteca únicamente había conseguido en dos ocasiones previas.

Lograr un inicio perfecto fue una utopía inalcanzable durante las primeras décadas de la competencia para la Selección Mexicana. En los albores de las Copas del Mundo, el arranque del certamen solía certificar dolorosas debacles y eliminaciones tempranas.

En Uruguay 1930, el Selección Mexicana debutó con derrotas consecutivas ante Francia (1-4) y Chile (0-3). La tendencia de iniciar con cero puntos se repitió de forma dramática en Brasil 1950, luego de caer ante el anfitrión (0-4) y Yugoslavia (1-4); en Suiza 1954 frente a Brasil (0-5) y Francia (2-3); y en Suecia 1958, con caídas ante el cuadro sueco (0-3) y Hungría (0-4).

Fue hasta las ediciones en las que México fungió como sede (1970 y 1986) que se estabilizaron los arranques sumando puntos, pero sin lograr el pleno de victorias en las primeras dos jornadas. La historia cambió en el siglo XXI.

Las dos únicas ocasiones previas en que México ganó sus primeros dos cotejos ocurrieron en Corea-Japón 2002 y Rusia 2018. En el certamen asiático de 2002, el Tricolor debutó venciendo 1-0 a Croacia y posteriormente se impuso 2-1 a Ecuador.

Dieciséis años después, en territorio ruso, la escuadra mexicana sorprendió al planeta al derrotar 1-0 a la entonces campeona Alemania e inmediatamente después hiló un triunfo de 2-1 sobre el representativo de Corea del Sur. Sin importar el resultado, la participación de la Selección Mexicana en el Mundial 2026 está dejando un récord.

La primera ocasión que gana sus dos primeros partidos y sin recibir una sola anotación luego de haber derrotado a Sudáfrica 2-0 y Corea del Sur 1-0. A pesar de la inercia ganadora, la ronda de octavos de final se convirtió en una barrera infranqueable y dolorosa en los antecedentes previos: Corea-Japón 2002: Luego de cerrar la fase grupal como líder de sector, México se midió ante su acérrimo rival de la Concacaf, Estados Unidos.

El resultado fue una de las eliminaciones más dolorosas en la historia al caer 0-2 en un partido que los aficionados presuponían sería mero trámite para alcanzar el anhelado quinto partido.Rusia 2018: Luego de vencer a alemanes y coreanos (y avanzar luego de un tropiezo ante Suecia en el tercer juego), el Tricolor chocó en octavos de final contra Brasil, despidiéndose del torneo luego de ser superado por un marcador de 0-2.