Sura Investments: ”El BCR mantiene una fortaleza institucional que va más allá de la sola figura de Julio Velarde” Del veterinario de barrio a las clínicas especializadas: así crece el mercado de salud para mascotasFrente a la sorpresa positiva por el crecimiento que la economía anotó en el primer trimestre de este año (3,5%), a lo que se suma, también, un crecimiento dinámico de 3,7% en abril, el BBVA Research −área de investigación económica del banco BBVA− decidió elevar su proyección de crecimiento para el PBI del Perú de 2,9% a 3,1% al cierre de este 2026; citando un amplio dinamismo en los indicadores de demanda interna y en los términos de intercambio, que continúan deslumbrando a más de uno.Según el centro de estudios económicos, el crecimiento del primer trimestre aportó cerca de 0,25 puntos porcentuales en su última proyección. Así también, fue positivo un entorno de mayor calma política, luego de una segunda vuelta electoral de mucha polarización.

En tanto, se suma la ampliación presupuestal prevista por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) luego de la solicitud de un crédito suplementario por más de S/9.000 millones ante el Congreso de la República. A decir de Hugo Perea, economista jefe del BBVA Research, esto último se traducirá en mayor gasto público, lo que contribuye a mejorar la proyección del área de investigación del banco.Perea destacó, justamente, que la demanda interna es uno de los “buenos soportes” detrás del desempeño económico actual, explicado en gran parte por buen comportamiento de la inversión privada (en el primer trimestre creció 13,2%).“Con la información cerrada que ya tenemos para abril y mayo, estimamos que la inversión privada incluso se habría acelerado algo más que ese 13% al inicio del segundo trimestre”, comentó el ejecutivo.Un aspecto fundamental, consideró el ejecutivo, es que la demanda interna está creciendo con mayor rapidez que el PBI.

Asimismo de la inversión privada, Perea resaltó la sólida expansión del gasto de las familias, que crece a 13,5% en el primer trimestre de este 2026. “Todo apunta a que la posición cíclica de la economía es relativamente positiva, dada nuestra nueva normalidad de tasas de crecimiento alrededor de 3%. En ese sentido, la economía está creciendo cerca de su nivel potencial y algo por encima del ritmo de expansión de largo plazo”, argumentó.

Respecto a los términos de intercambio, el BBVA Research proyectó un leve ajuste hacia adelante para este indicador, manteniendo un nivel elevado de crecimiento, lo que se traslada a indicadores positivos de impacto como el aumento del superávit comercial y la mejora en la recaudación fiscal −en particular, la proveniente del sector minero−.“Si comparamos marzo actual con marzo del 2025, el superávit comercial está en US$41.000 millones cuando 12 meses atrás estaba solo en US$26.000 millones. Es un resultado muy interesante: la holgura por el lado externo nos viene muy bien en este entorno de tensiones internacionales”, remarcó Perea.El economista explicó que la nueva proyección toma en cuenta un escenario externo en el que el precio del petróleo desciende de manera conservadora y progresiva, siempre y cuando se concrete la tregua entre EE.UU. e Irán.

También comentó que se anticipa una recuperación “muy fuerte” de los ingresos provenientes de la minería, que a abril superaron los S/30.000 millones; un récord histórico para la recaudación minera. De cara a este 2026, el BBVA Research anticipó que la inversión minera cerrará en cerca de US$7.000 millones.No obstante, recordó que aún no se vislumbra el efecto dinamizador que suelen tener los elevados precios de commodities: pese a términos de intercambio extraordinarios el Perú no logra recuperar los niveles de crecimiento de 6% a más que gozó 20 años atrás, durante el superciclo de materias primas.De otro lado, Perea indicó que las actividades no extractivas son las que han dado soporte al crecimiento económico: resaltaron, por ejemplo, los rubros de construcción, comercio y servicios.

En ese entorno, agregó Perea, el mercado laboral ha demostrado un dinamismo clave.“Estimamos que los sectores no primarios y no extractivos crecieron 4,4% en abril, mientras que los primarios registraron una contracción. Por el lado sectorial, entonces, hay un crecimiento más vinculado a sectores más tendenciales, que representan más del 70% de la economía y que son muy intensivos en mano de obra”, comentó.Perea explicó, también, que la creación de empleo formal en empresas privadas está creciendo cerca de 5%, lo que equivale a unos 234.000 nuevos puestos de trabajo.

En Lima, añadió que la población ocupada está creciendo casi 7%; mientras que el empleo adecuado creció 9,6% en el trimestre móvil que culminó en mayo. “La tasa de subempleo ha venido bajando y, en ese entorno, los ingresos salariales ajustados por inflación crecen a un ritmo de 3,5% y la masa salarial (la suma de todos los ingresos provenientes de actividades laborales) crece más de 10%”, acotó.Pero este buen comportamiento económico no es inmune a choques de oferta persistentes. El BBVA Research sopesa riesgos importantes, como un potencial encarecimiento en los precios del petróleo si es que el acuerdo de paz que se firmará este viernes en Ginebra no se sostiene.

De acuerdo con Perea, en el escenario actual dicho impacto podría restar alrededor de medio punto al crecimiento; toda vez que los acuerdos no se mantenga. Del mismo modo, una amenaza latente es el deterioro de las condiciones climáticas; considerando el estadío de El Niño Costero, que afecta al Perú en la actualidad, así como el impacto previsto para el Fenómeno El Niño global hacia fines de año y el 2027.El impacto esperado por El Niño CosteroA decir de Perea, el impacto total que el BBVA considera por El Niño Costero y el Fenómeno El Niño es de 0,6 puntos porcentuales, una cifra que es 10 décimas superior al impacto que se preveía en las estimaciones que el centro de estudios compartió en marzo de este 2026 (0,5%).Ese impacto, no obstante, podría moverse a 0,9 puntos porcentuales si las condiciones del evento climático empeoran. “Si tomamos como referencia lo ocurrido en el 2023, el Niño Costero actual se parece mucho al de ese año, que costó aproximadamente un punto porcentual de menor crecimiento”, subrayó.Perea precisó, en tanto, que se percibe una afectación muy sensible del El Niño Costero contra el sector pesquero, luego de que los resultados finales de pesca de la primera campaña de anchoveta estuvieran muy por debajo del objetivo de 1,9 millones de toneladas métricas fijadas. “Solo se ha capturado alrededor de 470.000 toneladas, muy por debajo [del objetivo]. [...] Hemos sido muy conservadores para la segunda campaña, la que empieza en octubre, suponiendo una autorización de 600.000 toneladas métricas, que podría ser menor si las condiciones climatológicas se siguen deteriorando.

La pesca es, por tanto, uno de los sectores que va a estar más complicado”, argumentó el ejecutivo.Perea sumó, también, el impacto al sector agrícola, segundo motor de la economía peruana; especialmente en el rubro agroexportador. Según precisó, en el tercer trimestre se anticipan algunos problemas para la producción de palta y, más adelante, de los arándanos. “Si se consolida finalmente un Niño global, incluso podríamos tener sequía en la zona sur andina y esto afectaría la producción de tubérculos; en particular, la papa.

Es un escenario que estamos siguiendo de cerca”, anotó.Un tercer rubro que ya se está viendo afectado por el cambio de clima es el textil. Perea apuntó que la desaceleración de este sector está limitando el crecimiento de la manufactura no primaria, que apenas se expande poco más de 1%.“Ojalá que los pronósticos de los meteorólogos —que son tan buenos como los de los economistas— se equivoquen y la situación climática no sea tan tensionada como se anticipa”, puntualizó.