Qué día la psicología de las personas que gritan al hablarQué dice la psicología de las personas que desvían la mirada al hablarMuchos padres aprendieron a criar de la misma manera en que los criaron: observando, imitando y repitiendo lo que vivieron de niños. Para muchos hombres esa transmisión incluye valores positivos, como el sentido de responsabilidad, el trabajo duro y el respeto, pero también prácticas que pueden limitar la conexión emocional con los hijos.

Reconocer si estás aplicando la crianza que recibiste es el primer paso para decidir conscientemente qué mantener, qué adaptar y qué cambiar. En ese sentido, la psicóloga Katiuska Aliaga comparte claves para reconocer hábitos heredados y fortalecer la relación con los hijos desde la empatía y la comunicación.¿Estás aplicando la misma crianza que recibiste?

En los últimos años, cada vez más hombres han comenzado a replantear la forma en que ejercen la paternidad. “El modelo tradicional presentaba al hombre principalmente como proveedor económico y poco involucrado emocionalmente en la crianza. En la actualidad, muchos padres buscan participar de manera más activa y saludable en la vida de sus hijos e hijas, no solo desde lo económico, sino también desde el acompañamiento afectivo y el cuidado diario”, explica la experta.

No obstante, romper con los modelos de crianza aprendidos durante la infancia no siempre es fácil. Muchas veces, las experiencias vividas durante la infancia influyen en la manera en que los adultos se relacionan con sus propios hijos, reproduciendo conductas que aprendieron dentro de sus hogares.Identifica hábitos heredados: señales concretasLos hábitos heredados suelen aparecer sin avisar.

Pregúntate: ¿qué te decía tu padre cuando cometías un error? ¿Te castigaban con silencio o con gritos?

¿Se valoraba más obedecer que explicar?.Señales comunes incluyen evitar mostrar emociones, recurrir a castigos físicos o humillaciones, priorizar la disciplina por encima del diálogo y repetir frases hechas (“aquí se hace así”). Llevar un diario de dos semanas anotando reacciones automáticas ante situaciones con tus hijos (llanto, desacuerdos, límites) ayuda a señalar patrones que vienen del pasado.¿Cómo saber si estás repitiendo patrones de crianza aprendidos en tu infancia?Te cuesta expresar afecto o hablar de emociones: durante generaciones se enseñó a muchos hombres que mostrar tristeza, miedo o vulnerabilidad era una señal de debilidad.

Si hoy te resulta difícil expresar cariño, reconocer tus emociones o conversar sobre ellas con tus hijos, es posible que estés reproduciendo ese modelo aprendido.Recurres al castigo antes que al diálogo: las crianzas excesivamente autoritarias suelen dejar huellas en la forma en que se ejercen los roles parentales. Cuando la primera reacción frente a un error es el castigo o la imposición, puede ser útil preguntarse si existen otras formas de establecer límites desde la escucha y la empatía.Consideras que tu principal función es proveer económicamente: aunque el trabajo y el sustento económico siguen siendo importantes, la presencia emocional también forma parte fundamental del desarrollo infantil.

Compartir tiempo, escuchar y acompañar son formas de cuidado igual de valiosas.Te resulta difícil validar lo que sienten tus hijos: frases como “no es para tanto”, “deja de llorar” o “tienes que ser fuerte” pueden parecer inofensivas, pero muchas veces transmiten el mensaje de que ciertas emociones no deberían expresarse. Aprender a escuchar y validar lo que sienten los niños fortalece la confianza y el vínculo familiar.Pautas para construir una relación más cercana con tus hijos La psicóloga Katiuska Aliaga explica que las acciones más significativas suelen encontrarse en la vida cotidiana.

Compartir tiempo de calidad, interesarse genuinamente por lo que viven los hijos, escuchar sin juzgar y participar activamente en su crianza contribuyen a fortalecer el vínculo afectivo. “Cuando un niño siente que puede expresar lo que le pasa con confianza y seguridad que será comprendido y no será juzgado, desarrolla una relación más cercana y saludable con sus padres”, aseveró la también coordinadora de la Carrera de Psicología De la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC).Asimismo, destacó que la comunicación emocional cumple un rol fundamental en el bienestar de niños y adolescentes. Los hijos aprenden observando, por lo que la manera en que los padres expresan sus emociones, resuelven conflictos y se relacionan con los demás se convierte en un modelo de aprendizaje.Si te interesa la salud y el bienestar, te invitamos a sumarte a nuestro canal de WhatsApp.

No te pierdas información valiosa y consejos que te ayudarán en tu día a día. Únete a nuestra comunidad 👉 aquí