Hace unas tres semanas, los vecinos del barrio de Sevilla Este empezaron a constatar cómo los ejemplares de palmeras que el servicio municipal de Parques y Jardines estaba plantando en la avenida Areonáutica desaparecían. Un día luego de otro, hasta sumar una decena.

Los residentes alertaron al Ayuntamiento hispalense de estos misterios robos y los técnicos decidieron introducir chips localizadores para identificar el destino de estos ejemplares.Seguir leyendo