El G7, o Grupo de los Siete, es un foro internacional de carácter político y económico integrado por siete de las principales economías industrializadas del mundo: Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá. Entre sus objetivos figuran la coordinación de políticas económicas y la búsqueda de respuestas comunes a retos globales como el crecimiento económico, el comercio, la seguridad internacional y el cambio climático, aunque, con motivo del auge de la inteligencia artificial, también trabaja para que los modelos de IA no caigan en manos de regímenes autoritarios.Concretamente, el G7 ha lanzado una iniciativa para conseguir una regulación de los modelos avanzados de IA a fin de evitar las amenazas que pueden plantear en términos de ciberseguridad o para la sociedad, pero también para que no caigan en manos de regímenes autoritarios.En afirmaciones recogidas por la agencia EFE, el presidente francés, Emmanuel Macron, explicó que la idea es construir en los próximos meses "una plataforma de discusión y de cooperación entre democracias frente al riesgo de la inteligencia artificial": "Se trataría de definir juntos estándares comunes y una plataforma de cooperación para poner en común los impactos en materia de ciberseguridad y más ampliamente de seguridad con la buena respuesta".Con este fin, se ha encomendado a los ministros la elaboración de un informe de aquí a septiembre, cuyas conclusiones serán posteriormente examinadas por los líderes.

Según Macron, el objetivo es reforzar la regulación de los modelos avanzados de inteligencia artificial para impedir que queden al alcance de regímenes autoritarios. Asimismo, en este contexto, el mandatario francés aludió a la decisión inédita de la Administración estadounidense de limitar el acceso de usuarios no estadounidenses a programas de Anthropic.La regulación internacional y la protección de los menores, en el centro del debateMacrón también subrayó que, aunque todos los países aspiran a aprovechar el potencial de la inteligencia artificial para impulsar el crecimiento económico, elevar la productividad y mejorar ámbitos como la sanidad, "nadie puede ignorar, ni los dirigentes de las empresas tecnológicas ni los responsables económicos, el impacto sobre nuestras democracias".

Por ello, defendió que ha llegado el momento de avanzar hacia una regulación de la IA y recalcó que esta debe abordarse a escala internacional.En esa línea, una de las nueve declaraciones aprobadas por unanimidad por los líderes del G7 y varios de los países invitados se centra en la protección de los menores frente a los contenidos difundidos a través de las plataformas digitales y las herramientas de IA. El texto insta a las empresas tecnológicas a desarrollar mecanismos de verificación de edad "eficaces e innovadores, que respeten la vida privada", y expresa asimismo su respaldo a las herramientas de control parental.Los efectos de la IA sobre las finanzas y el empleo, en el punto de miraPor otro lado, los líderes del G7 se comprometieron a seguir de cerca la evolución de las tecnologías cuánticas con el fin de preparar al sistema financiero frente a los riesgos y oportunidades asociados a su desarrollo.La rápida irrupción de la inteligencia artificial ya ha encendido las alarmas entre supervisores y gobiernos de todo el mundo.

En este contexto, instituciones como la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) han reclamado recopilar información sobre los posibles riesgos derivados de estas herramientas, especialmente luego de el lanzamiento del modelo Claude Mythos. Su desarrolladora, Anthropic, ha restringido temporalmente el acceso del público general mientras organismos e instituciones evalúan sus implicaciones y estudian las medidas necesarias para mitigar eventuales amenazas.Paralelamente, distintos organismos internacionales analizan el impacto de la inteligencia artificial sobre el mercado laboral, tanto por su potencial para incrementar la productividad como por sus posibles efectos sobre el empleo y la transformación de múltiples sectores.