POSADAS.— Pedalear, rodar, circular. La rueda gira y algo del mundo parece acomodarse a otro compás.

Andar en bicicleta es desplazarse, sí, pero también demorarse en el paisaje, escuchar el rumor de la ciudad desde otro pulso, dejar que el cuerpo encuentre una medida distinta del tiempo. Hay algo de infancia, algo de conquista y algo de libertad en ese gesto mínimo de avanzar a pedal.Sobre esa experiencia -tan íntima como colectiva- se despliega Bicicletera, la propuesta artística de Luciana Passerini, en Imprime Deseo Museo.

Una muestra en la que la bicicleta deja de ser solamente un medio de transporte para transformarse en símbolo, memoria y pregunta sobre la manera en que habitamos el territorio.La muestra estará disponible para visitas las tardes de junio y julio. Más que una exposición fotográfica, Bicicletera funciona como un entramado de lenguajes.

Fotografías, materiales audiovisuales, libros, afiches, remeras y objetos dialogan entre sí en un espacio donde cada pieza parece empujar suavemente hacia una misma dirección, pensar el movimiento. Pensar cómo circulamos.

Pensar el derecho -y también la belleza- de moverse de otra manera.La muestra en Imprime DeseoLa propuesta se articula sobre tres ejes que se entrecruzan como calles de una misma ciudad posible: la presentación de un fotolibro, una muestra fotográfica y audiovisual y el impulso de una iniciativa orientada a fomentar la movilidad vial de la bicicleta en Posadas y Misiones. Pero lejos de quedar atrapada en un discurso técnico o militante, la obra elige otro camino: conmover desde la experiencia.Hay ruedas suspendidas.

Pedales. Un manubrio que parece conservar todavía el eco de unas manos.

Fragmentos de un cuerpo mayor: ese artefacto sencillo y obstinado que acompaña a tantas personas desde la infancia. La bicicleta como juguete primero, como herramienta después, como refugio móvil frente al apuro del mundo.Fotografías, fotolibro y audiovisual en el recorrido de esta propuesta.

Porque pedalear también es una forma de resistencia silenciosa. Una manera de insistir en otro ritmo cuando todo parece acelerarse.

Menos ruido. Menos humo.

Menos consumo. Más cuerpo.

Más aire. Más encuentro.

La bicicleta aparece aquí como una promesa pequeña pero concreta: la posibilidad de desplazarse sin herir demasiado el paisaje.Claro que no todo es idilioPedalear supone también disputar espacio en ciudades muchas veces hostiles, atravesadas por reglas difusas y velocidades ajenas. La bicicleta avanza entre bocinazos, asfalto y riesgos, reclamando un sitio en la jungla urbana.

Allí, Bicicletera deja de ser solamente una muestra para convertirse también en interpelación.¿Qué ciudades estamos construyendo? ¿Quiénes tienen derecho a moverse con tranquilidad?

¿Qué vínculos tejemos con el entorno cuando elegimos otro modo de llegar?Quizás haya algo profundamente humano en esa imagen simple de alguien pedaleando. Un cuerpo avanzando con su propia fuerza.

Una conversación silenciosa entre el territorio y quien lo recorre. Mientras tanto, Lu Pas sigue rodando Bicicletera.

Y la rueda, como las buenas preguntas, continúa girando. La muestra está para ser visitada en Imprime Deseo Museo, en avenida López Torres 2667, las tardes de junio y julio.Más información en Instagram @imprime_deseo.

Luciana Passerini, destacada artista.