RÍO GALLEGOS.— La victoria de Argentina ante Argelia por 3-0 en el debut del Mundial 2026 despertó nuevamente la pasión de los hinchas. En Río Gallegos, la celebración se trasladó a las calles durante la medianoche del miércoles, con cientos de vecinos que se reunieron para festejar el comienzo de un nuevo sueño mundialista.

La esquina de las avenidas Néstor Kirchner y San Martín, en pleno centro de la capital santacruceña, fue el punto de encuentro elegido por familias enteras, niños y grandes que llegaron con camisetas, banderas argentinas y toda la energía albiceleste. La pasión albiceleste también se vive entre los más chicos.

FOTO:LEANDRO FRANCO / LA OPINIÓN AUSTRAL El festejo estuvo acompañado por bocinazos, trompetas, saltos y una caravana de vehículos que recorrió la ciudad. El clima fue de alegría y esperanza después de la actuación del seleccionado nacional, que inició la defensa del título conseguido en Qatar 2022.

La figura excluyente de la noche fue Lionel Messi. El capitán argentino recibió todos los elogios de los hinchas que destacaron su actuación y el hat trick convertido ante Argelia. “Es el número uno, solo Messi puede hacer tres goles, nadie más”, expresó un joven al móvil de La Opinión Austral, mientras celebraba emocionado en medio de la multitud.

Una pequeña con la cara pintada de celeste y blanco también dejó su mensaje: “Lo quiero mucho”, expresó sobre el capitán de la Selección. Otro vecino resumió el sentimiento de muchos argentinos: “Messi como siempre es el número uno del mundo.

Vuelve a ilusionarnos de vuelta”. “Messi como siempre es el número uno del mundo”, destacó un vecino emocionado por la actuación del capitán argentino. FOTO:LEANDRO FRANCO / LA OPINIÓN AUSTRAL La alegría mundialista también llegó a los vendedores La celebración también fue una oportunidad para los vendedores ambulantes que se acercaron al lugar con productos alusivos a la Selección argentina.

Uno de ellos, que ofrecía globos y varitas albicelestes, contó: “Aprovechando la noche, la gente se prende. Esto es cada cuatro años y es una alegría para todo el pueblo argentino, a pesar de la situación económica.

Hay que festejar”. Con la emoción renovada y el sueño intacto, Río Gallegos volvió a demostrar que la pasión por la Selección argentina no entiende de horarios ni fronteras.

La ilusión mundialista ya se vive en cada rincón del país.