Iván Argote, el artista colombiano detrás de "DIGNIDAD", la escultura que rodó por Chicago

El artista colombiano Iván Argote fue el encargado de crear la escultura e instalación móvil que desfiló por la capital de Illinois, en un acto de reivindicación de la comunidad puertorriqueña y latina.Iván Argote, artista colombiano, frente a su obra "DIGNIDAD".Diana SolísEl pasado domingo 14 de junio, un camión que llevaba una escultura de 15 metros con la palabra “DIGNIDAD” se parqueó frente a un centro de detención de migrantes en Estados Unidos. La pieza fue creada por el artista colombiano Iván Argote para el proyecto del Floating Museum y rodó por Chicago como parte del Desfile del Día del Pueblo Puertorriqueño del 13 de junio.
Acompañada por ciudadanos vestidos de blanco, músicos, banderas ondeantes de Puerto Rico y mujeres con faldas coloridas, la instalación móvil de arte público se paseó por el parque Humboldt de Chicago y otros barrios de la ciudad. Asimismo de su recorrido, el artista y la comunidad realizaron diferentes activaciones como “performances”, procesiones, entre otras.
En medio de sonrisas y danza, las letras de color rosa claro se convirtieron en un punto focal de la celebración. La obra "DIGNIDAD", de Iván Argote, durante el Desfile del Día del Pueblo Puertorriqueño.Eric PérezIván Argote le contó a El Espectador que, al principio, la pieza iba a ser un homenaje a las abuelas o al guineo (como se refieren en Puerto Rico al banano).
No obstante, se decantó por la palabra que recorrió las calles de Chicago luego de ver la situación con las deportaciones y la agresión a la comunidad latina. “Se me sucedió hacer un cambio de mirada sobre el proyecto. En vez de pensar en que fuera fijo, una estatua o algo así, pensé que teníamos los mecanismos para reaccionar ante la situación de la comunidad.
Si bien los puertorriqueños son estadounidenses, también carecen de muchos derechos, y esta comunidad en Chicago ha sido muy solidaria con el resto de los latinos; es un barrio que protege mucho a los indocumentados. Pensé que fuera una obra sobre la lucha de esta comunidad porque, por ejemplo, hace 50 años estaba prohibido sacar la bandera de Puerto Rico.
Quise que la obra estuviera inspirada en esta comunidad, pero también en lo que le pueden ofrecer al resto de los latinoamericanos”, afirmó. Para Argote, el detonante fue ver que en los colegios estaban reteniendo a personas. “En un barrio del sur de Chicago, donde hay una gran comunidad mexicana, que fue extremadamente asediada por ICE, nos contaban que muchos padres fueron retenidos en la entrada del colegio.
Yo soy papá de un niño de dos años y medio que apenas entró al colegio y tengo una bebé de dos meses. Ver eso fue algo fuerte.
Es un suceso demasiado duro, triste e indigno: separar a una familia a la entrada de un colegio. Ver toda esa violencia y lo que pasó en Minneapolis me hizo pensar que hay que reaccionar”, aseveró.
Fotografía del día del desfile donde debutó la obra de Iván Argote.Diana SolísEl giro se dio a finales de 2025. En ese momento comenzaron a pensar en la fisicalidad de la pieza.
No obstante, a pesar de que Argote tiene experiencia con la creación de obras y arquitectura en concreto, esta pieza supuso múltiples retos para el artista. Por un lado, él desde París, donde está radicado, creaba los planos y los enviaba a un equipo en Chicago con el que se reunía virtualmente una vez por semana para verificar materiales y avances.
Aquí entró el otro desafío. Dado que realizar esta obra en cemento implicaba que tendría un peso muy elevado y habría problemas en su transporte, Argote y su equipo decidieron que la harían en madera y cubierta con fibra de vidrio.
Asimismo, el artista decidió pintar la escultura en un tono rosa claro para darle un poco más de calidez y que pareciera la fachada de una casa caribeña.Para Argote, la palabra que eligió para su obra es como un llamado de alerta al respeto, pero también cree que es una celebración de la resiliencia. “Es como decir: no nos vamos a dejar quitar nuestra dignidad por más que traten de humillarnos o maltratarnos. Es algo a lo que nos aferramos como humanidad.
Creo que en la actualidad en muchas partes del mundo se está intentando aplastar la humanidad de ciertas personas y creo que la dignidad es algo a lo que nos tenemos que aferrar”, afirmó.El proyecto estuvo en desarrollo durante dos años, en los que el artista compartió con la comunidad puertorriqueña de Chicago. Todo inició por la invitación que recibió del Floating Museum para trabajar en su serie de “Floating monuments”.
Según relató el colombiano, el contacto se dio luego de que la curadora boricua Carla Acevedo-Yates sugiriera su nombre para la iniciativa. “Ella pensó en mí como una persona que sabe trabajar con la gente, que sabe de arte público y que puede actuar con elasticidad”, expresó. En un principio el proyecto era más una idea, puesto que no necesariamente tenía que ser una escultura.
No obstante, luego de que Argote y el equipo de la organización se conocieron en la Bienal de Venecia de 2024, donde le explicaron el proyecto, el artista inició a viajar a Chicago cada seis meses y así conoció a profundidad la esencia de la sociedad con la que iba a trabajar. El artista recordó lo emocionante que fue su primera reunión con la comunidad, puesto que eran más de 100 personas que se reunían periódicamente y tenían comités de cultura, educación, vivienda, salud, entre otros. “Era como una ciudad dentro de otra ciudad”, aseveró Argote. “Simplemente me sentaba a ver el orden del día y sus procesos y su organización para apoyarse entre sí.
Fue muy emocionante”, contó. Con cada encuentro, la obra fue tomando forma hasta que Argote presentó el concepto frente al comité de la organización. “La reacción a esta nueva idea fue impresionante.
Muchos lloramos ese día y otros vinieron a mostrarme su apoyo y afecto. Hay pocos momentos en la vida de un artista que son así de alegres.
Creo que esta profesión es muy interesante y rica, pero a veces nos puede alejar de ese tipo de instantes porque, como artistas, tenemos el compromiso de producir, crear y eso necesita investigación, tiempo y trabajo. No es tan común tener un contacto tan directo con la comunidad y recibir afecto físico”, relató.
View this post on Instagram De acuerdo con el colombiano, las activaciones que puede tener la escultura también están relacionadas con la cultura, la felicidad y el respeto. Por eso, era importante comenzar con una fiesta porque reúne a miles de personas y se logró que la comunidad acogiera y le diera su “bendición” a la obra.Esa bendición llegó en la forma de banderas gigantes de hierro de Puerto Rico.
El barrio por donde inició el recorrido de “DIGNIDAD” fue al que llegaron muchos puertorriqueños cuando migraron a Chicago. Allí comenzaron a trabajar en la industria del acero y la producción de metal, hasta que las fábricas cerraron en los años 70.
No obstante, la comunidad se quedó y se fortaleció. Querían poner la estatua de un líder independentista, no obstante, la ciudad de Chicago se lo prohibió y por eso recurrieron a las banderas gigantes de la calle principal, Division Street, también conocida como el “Paseo Boricua”.
Esa fue la “patadita de la buena suerte” para que la obra de Argote comenzara su travesía por Estados Unidos.Iván Argote ya tenía experiencia en este tipo de obras. En octubre de 2024 instaló en el High Line de Nueva York una escultura monumental e hiperrealista de una paloma, a la que llamó “Dinosaurio”.
Esa experiencia lo preparó para los retos logísticos que demandaba el proyecto “DIGNIDAD”. En el proceso, que asimismo incluyó un programa público con eventos como conciertos y un festival dedicado a las palomas, descubrió una comunidad alrededor de este animal: personas que las tienen como mascotas, por ejemplo, o que terminaron adorando la escultura, como si fuera una religión. “Mi idea era celebrar un ícono marginal.
Las palomas a veces son consideradas una peste; para mí son un icono, pues en las grandes ciudades, y en particular en Nueva York, son raras y chistosas; son un monumento que le va muy bien a la ciudad. Cuando la instalamos, tenía también su humor y generó mucha empatía; en el fondo, la obra trataba sobre si se puede querer al otro”, contó.
View this post on Instagram En sus recuerdos se alberga la manera en la que el proyecto fue acogido no solo al momento de su presentación, sino también de su debut. Según expresó, puertorriqueños y latinos de otras latitudes paraban en sus carros y tomaban fotos, se acercaban a la obra, y aseveró sentirse agradecido porque para él este no es el final de “DIGNIDAD”, sino el comienzo.
La obra próximamente llegará a Dallas y se espera que pueda rodar por Washington y Minneapolis.Si le interesa seguir leyendo sobre El Magazín Cultural, puede ingresar aquí 🎭🎨🎻📚📖
Information from El Espectador (Colombia). Edited by: Noticias Today.
View original article ↗
💬 Comments (0)
Sign in or create your account to comment.