Con el paso de los años, se producen cambios a nivel físico y mental. No siempre somos las mismas y esto también pasa con la piel.

Y es que no es igual una piel a los 20 que a los 40 años. Las necesidades cambian y hay momentos en los que el objetivo es mantener la barrera cutánea en equilibrio y otros en los que la prioridad pasa por recuperar la luminosidad, firmeza o mantener a raya las imperfecciones.Por eso, no se trata de copiar rutinas virales, sino de entender qué necesita la piel en cada etapa y qué activos conviene priorizar.

Para saber más, Amanda Isabel Gonçalves, experta en dermofarmacia de Planet Skin, nos explica cómo envejece la piel y cuáles son los ingredientes cosméticos más interesantes para cada edad.De los 20 a los 30 añosEntre los 20 y los 30 años, la piel suele conservar una buena capacidad de renovación, niveles de colágeno más altos y una textura relativamente uniforme. "Aun así, no siempre atraviesa su momento más tranquilo: brotes, rojeces, marcas postacné, deshidratación o una barrera cutánea alterada, escenarios muy comunes en esta etapa", cuenta la farmacéutica.

E insiste en que "los cuidados que se instauran en estos años influyen en cómo se verá la piel más adelante".Para esta etapa, Gonçalves recomienda activos como la niacinamida y la centella asiática. "La primera se ha ganado un sitio fijo en la cosmética contemporánea porque ayuda a reforzar la barrera cutánea, mejorar el aspecto de los poros, equilibrar visualmente el tono y acompañar bien a las pieles mixtas o con tendencia a imperfecciones.

La segunda es ese ingrediente comodín que calma, reconforta y resulta especialmente útil cuando el rostro está reactivo o sometido a estrés”, explica.De los 40 a los 50 añosA partir de los 40, el cambio suele hacerse más visible. La piel puede verse más apagada, perder elasticidad, mostrar líneas más marcadas y empezar a acusar con más claridad los efectos acumulados del sol, el estrés o la falta de sueño.

También es frecuente notar más sequedad y un tono menos homogéneo. "El envejecimiento cutáneo responde a factores intrínsecos y extrínsecos que alteran progresivamente la estructura, la hidratación y la función barrera", cuenta la farmacéutica.Por eso, a esta edad activos como el retinol y la vitamina C son esenciales.

"La vitamina C destaca por su capacidad antioxidante y por ayudar a mejorar la apariencia de la luminosidad y de las manchas, por eso sigue siendo uno de los ingredientes más recomendables en rutinas de mañana. El retinol, por su parte, continúa siendo uno de los referentes cuando se busca mejorar la textura, suavizar líneas y apoyar la renovación cutánea", desvela la farmacéutica y portavoz de Planet Skin.Eso sí, aquí la clave no está en usar las concentraciones más altas, sino en elegir las fórmulas adecuadas.

"Antioxidantes por la mañana, renovación por la noche y una buena base hidratante que haga de colchón", añade la experta. "Y sí, aunque hoy hablemos de activos, el protector solar sigue siendo el gesto que sostiene todos los demás", afirma.A partir de los 60 añosA partir de los 60, el confort es igual o más importante que la corrección.

La piel tiende a ser más fina y frágil y se produce una pérdida de densidad e hidratación. También puede volverse más sensible y menos elástica.

"La alteración del ácido hialurónico cutáneo y los cambios estructurales propios del envejecimiento explican buena parte de este proceso", cuenta la farmacéutica.Según explica, en esta fase son interesantes el ácido hialurónico y los activos de nueva generación orientados a la reparación y la firmeza. "El ácido hialurónico sigue siendo clave porque ayuda a mejorar la hidratación y la calidad visual de la piel.

Los exosomas, por su parte, se han convertido en uno de los términos más observados del momento en cosmética por su enfoque regenerador, mientras que el PDRN empieza a ganar peso en fórmulas que buscan elasticidad, reparación y un efecto de piel más rellena"."Aunque cada etapa tiene sus prioridades, la cosmética actual es versátil. Esta selección de activos no implica exclusividad: la clave del éxito reside en la personalización.

Mezclar ingredientes de distintas etapas según el estado puntual de la piel es el verdadero secreto para una rutina efectiva", concluye la farmacéutica.