El punto más alto de Renca cambió su vista habitual. Hasta allí llegaron representantes del sector público y privado para formalizar una alianza estratégica que promete redefinir el futuro medioambiental de la capital.

El encuentro no solo fue un hito de reforestación, sino el punto de partida de un modelo de gestión hídrica inédito para la zona.El alcalde de Renca, Claudio Castro, apuntó que esta iniciativa responde a una perspectiva de equidad social. “Esta es una ciudad desigual... Nosotros tenemos 5 metros cuadrados de áreas verdes por habitante, mientras hay 20 en la zona oriente”, remarcó el edil, destacando que los trabajos en el lugar permitirán mitigar esa brecha territorial.Con una extensión total de 200 hectáreas destinadas a transformarse en parque, la iniciativa apunta asimismo a combatir los efectos del cambio climático en el sector. “Acá estamos en una isla de calor, hace más frío en invierno, hace más calor en verano, tenemos una concentración mayor de material particulado y los árboles van a captar ese carbono...

Por lo tanto, el impacto es múltiple, es de justicia territorial y ambiental”, enfatizó Castro.Desafío de escala y circularidadEl proyecto integró la convicción corporativa con las necesidades de los vecinos del sector. Gonzalo Said, presidente del directorio de Coca-Cola Andina, expresó que “nuestro aporte es un tema de convicción, donde queremos apoyar a la comunidad donde nosotros interactuamos”, añadiendo que esto implica “darle una segunda vida al uso del agua” utilizando recursos industriales tratados que son devueltos a la comunidad para generar el que podría transformarse en el segundo pulmón verde de Santiago".“Como Coca-Cola y Coca-Cola Andina tenemos un objetivo de cuidar el agua y poder devolverle el equivalente de este recurso a lo que nosotros utilizamos en nuestra producción”, apuntó Paola Calorio, directora de Sustentabilidad de Coca-Cola Chile.

La ejecutiva explicó que, mediante una tubería que conectará la planta con el cerro, el líquido tratado llegará directamente al parque, destacando asimismo la alta convocatoria institucional del hito, en un encuentro que incluyó la plantación de 1.500 árboles y que contó con la presencia del Presidente de la República, José Antonio Kast; la Primera Dama, María Pía Adriasola; el Gobernador, Claudio Orrego; y la Ministra de Medio Ambiente, Francisca Toledo. “Esto demuestra la importancia que tienen iniciativas como esta para nuestro país”, recalcó.En tanto, Juan Sutil, presidente del consejo asesor del Parque Metropolitano Cerros de Renca, enfatizó que la magnitud de la iniciativa exigía un esfuerzo conjunto. “Sin recursos, es muy difícil que un proyecto de esta envergadura, con aporte solo de parte del Estado o del gobierno regional o comunal, se pueda llevar adelante”, aseveró.“Cuando creas estos vínculos y vas generando grupos de personas que se unen con esfuerzo, profesionalismo y técnica, esos recursos, tanto humanos como profesionales, técnicos y económicos, se traducen en un proyecto para todo Chile”, concluyó Sutil, destacando el impacto nacional de la iniciativa.