Trump anunció el acuerdo, y por fin Irán lo confirmó, pero el camino a la paz verdadera parece tan minado como el Estrecho de Ormuz. Aún no queda claro si es una victoria o una serie de concesiones importantes para la Casa Blanca, y desde Israel miran con desconfianza un trato que no cumple todas sus expectativas.Y en medio de todo eso, Trump llegó hoy a los Alpes, a la ciudad de Evian Les Bains, para tomar parte en el G7, donde se analizará el acuerdo y los aliados de la OTAN expresarán sus posiciones, luego de las tensiones trasatlánticas a causa de la poca participación de Europa en la guerra.Donald Trump anunció lo que describió como un “gran acuerdo” para poner fin a la guerra con Irán, mientras funcionarios en Teherán y Washington esbozaron un acuerdo que detendría de inmediato las hostilidades después de más de 100 días de conflicto.

Pero ya entre Israel y Líbano, bombardeos mutuos ponen en tensión los proyectos de paz.Con este acuerdo, el presidente republicano estadounidense llegó a Evian-les-Bains “con el viento a su favor” para reunirse con los líderes del G7. Esto, incluyendo a algunos que han criticado duramente su gestión del conflicto, que ya dura 15 semanas y ha provocado un fuerte aumento en los precios mundiales de la energía.Cerrar un acuerdo antes de partir hacia la cumbre podría cambiar la dinámica de la reunión para Trump.

El republicano ha tenido roces con el presidente francés Emmanuel Macron, el primer ministro británico Keir Starmer, el canciller alemán Friedrich Merz y la primera ministra italiana Giorgia Meloni por no haberles consultado antes de la decisión de ir a la guerra, y por la poca disposición de estos países a la hora de apoyar los esfuerzos bélicos.Se espera que Trump discuta con los líderes el desminado del estrecho de Ormuz, según la Casa Blanca. Gran Bretaña y Francia han expresado su interés en colaborar en el desminado una vez que el conflicto se detenga.

El temor a las posibles minas es una de las razones por las que el tráfico de petroleros se ha paralizado durante la guerra, y su rápida eliminación será crucial para recuperar la confianza de los buques comerciales.Macron, anfitrión de la cumbre, invitó a los líderes de tres naciones que no forman parte del G7 (Egipto, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos) a participar en una sesión sobre Oriente Medio el martes, en la que se espera que Irán sea un tema central.Un alto funcionario estadounidense anunció el lunes que los líderes de Estados Unidos e Irán firmaron el memorando de entendimiento entre ambos países. Según el funcionario, el acuerdo fue firmado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el vicepresidente JD Vance y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf.

El funcionario añadió que los detalles del acuerdo se darán a conocer en las próximas 24 a 48 horas.El acuerdo prevé la apertura inmediata del estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo estadounidense a Irán, indicó el funcionario, señalando que esto implicaría un aumento significativo del tráfico marítimo en la vía. Vance asistirá a la ceremonia oficial de firma el viernes junto con los enviados estadounidenses Jared Kushner y Steve Witkoff.El programa nuclear iraní está al centro del acuerdo.

Según la agencia de noticias iraní Mehr, el borrador del acuerdo, de 14 puntos, prevé una solución definitiva sobre cuestiones nucleares en un plazo de 60 días. Trump declaró a The New York Times que un acuerdo final limitaría el enriquecimiento de uranio de Irán a niveles que “nunca podrían ser utilizados por las fuerzas armadas”.Al preguntársele si el acuerdo sería similar al pacto nuclear de 2015 alcanzado con Irán por la administración del presidente estadounidense Barack Obama, que limitaba el enriquecimiento de uranio al 3,67 %, Trump se limitó a decir que Irán podría enriquecer uranio “para fines no militares, para siempre”.El uranio necesita enriquecerse entre un 3% y un 5% para la producción de energía nuclear.

Debe enriquecerse al 90% para alcanzar el grado armamentístico. Se cree que Irán posee unos 440 kg de uranio enriquecido al 60%, punto en el que se acelera considerablemente el proceso para alcanzar el 90%.

La cuestión de qué hacer con este arsenal ha sido un punto de fricción importante en las negociaciones entre Irán y Estados Unidos.Durante la guerra, según han indicado distintos medios, las posiciones negociadoras de Estados Unidos incluían la exigencia de que Irán cesara su apoyo a grupos fuera de sus territorios. Esto incluye a Hezbolá en Líbano, Hamás en Gaza, los hutíes en Yemen y diversos grupos armados en Irak y Siria.No obstante, según indica Mehr, las discusiones sobre el programa de misiles iraní y el apoyo a grupos aliados se han eliminado de la agenda de negociación.De ser cierto, esto representaría una concesión significativa por parte de Washington.

Hezbolá, los hutíes y los grupos armados iraquíes aliados siguen y seguirían activos, y no hay información pública que indique que vayan a ser desmantelados como parte del acuerdo.Una de las urgencias para el mundo entero respecto a este acuerdo tiene que ver con los bloqueos, tanto iraníes como estadounidenses, que se vivieron en el estrecho de Ormuz. Según Mehr, el borrador del acuerdo incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento del bloqueo en un plazo de 30 días y el compromiso de Estados Unidos de retirar las fuerzas desplegadas alrededor de Irán.Trump añadió que la reapertura del estrecho se realizaría inicialmente con el fin de “remover minas”, sin especificar cuándo se reanudaría el transporte marítimo comercial a gran escala.Rockford Weitz, profesor de estudios marítimos en la Escuela Fletcher de la Universidad de Tufts, declaró a Al Jazeera que la prioridad sería, efectivamente, desminar las rutas marítimas. “El sector naviero debe tener la confianza necesaria para operar.

Una vez que los barcos comiencen a circular, algunos lo harán al principio, y luego otros les seguirán si todo va bien”.No obstante, incluso en el escenario más optimista, Weitz indicó que podrían pasar meses antes de que el transporte marítimo vuelva a la normalidad. “Esta interrupción en el transporte marítimo ha sido mucho más prolongada de lo que nadie esperaba”, indicó: “El sector naviero se mostrará reacio al principio a operar plenamente”.Si la guerra era entre Estados Unidos e Israel contra Irán, la parte de Netanyahu aún busca presionar para mantener el conflicto y ganarle concesiones al régimen de Teherán.Las tensiones entre Israel y Líbano se recrudecieron el domingo, y esta escalada incluso amenazó con involucrar a todo Oriente Medio en una nueva ronda de combates. No obstante, el intento del primer ministro Benjamin Netanyahu de retrasar la firma del acuerdo para poner fin a la guerra en el Golfo no tuvo éxito.El domingo, el sitio web de noticias estadounidense Axios comunicó que Trump criticó a Netanyahu, usando su apodo al decir: “¿Por qué m***** Bibi tuvo que lanzar un ataque?

Estaba furioso. Se lo hice saber.

No tiene ni pizca de p*** criterio. Se lo hice saber”.Mientras tanto, las decisiones de Netanyahu parecen estar empeorando nuevamente las relaciones con la administración estadounidense.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó el ataque israelí en Beirut e instó a Irán a no responder. Trump se mostró centrado en su objetivo principal: firmar un acuerdo que, según espera, conduzca a un alto el fuego estable y le permita retirar la mayor parte de las fuerzas estadounidenses de la región.En su declaración, Trump aseveró que “el ataque de esta mañana contra Beirut no debería haber ocurrido” y prohibió a Israel volver a atacar Beirut.

Asimismo, instó a los iraníes a actuar con moderación y afirmó que pronto lideraría la región hacia “una paz larga y hermosa” que también incluiría al Líbano.Netanyahu no tiene muchas opciones en medio de la campaña electoral. No solo parece que el acuerdo entre Estados Unidos e Irán no cumplirá ni uno solo de los objetivos que se propuso con tanta seguridad al iniciar la guerra a finales de febrero, o sea que el régimen caiga, que el programa nuclear iraní sea destruido y que su programa de misiles y la ayuda a sus aliados regionales cesen.A esto se le suma que “Bibi” ahora intenta demostrar cierta independencia de Trump, para no perder la confianza de los múltiples votantes de derecha que aún lo apoyan a pesar de la masacre del 7 de octubre y lo que parece ser un rotundo fracaso en la campaña actual.

El domingo, al parecer, prefirió atacar Beirut aun sabiendo que recibiría una reprimenda de Trump.Queda saber si, aún después de esto, Netanyahu se cuadra con la paz de Trump, o continúa saboteándola, aunque le cueste el crucial apoyo de Estados Unidos.