La Cámara de Barcelona da un paso al frente para defender la importancia del turismo para la economía catalana y abona la idea que, sin el impulso turístico, muchas otras actividades languidecen. Por lo pronto, se reduciría la oferta de conexiones aéreas desde el aeropuerto de Barcelona-El Prat, una circunstancia que degradaría la “conectividad” de Barcelona con el resto de capitales mundiales y que, por consiguiente, lastraría la capacidad de atracción de congresos, eventos internacionales e inversiones relacionadas con la investigación y la innovación, así como frenaría la agilidad de las exportaciones de las empresas catalanas. “El turismo es el motor principal estructural de la conectividad de Barcelona por vía aérea”, señala un informe del Observatorio de la Economía Urbana.

Se ha presentado este lunes, en un contexto de crítica creciente contra el influjo del negocio turístico y luego de la controversia del Informe Fénix elaborado por un grupo de economistas para alertar sobre la dependencia de sectores de bajo valor añadido. Seguir leyendo