AVELLANEDA.— Nicolás Avellaneda asumirá como nuevo ministro de Seguridad de Salta en reemplazo de Gaspar Solá Usandivaras, quien dejará el área para pasar a la Asesoría de Incapaces. Hasta ahora se desempeñaba como secretario de Seguridad, cargo al que había llegado en diciembre de 2024.Martillero Público Nacional y Corredor Inmobiliario, Avellaneda también cuenta con una Diplomatura Universitaria en Administración y Gestión de Municipios.

Nacido en Salta Capital, inició su recorrido laboral en 1990 como oficial de Justicia del Poder Judicial de la Provincia. Luego tuvo paso por el sector privado, donde ocupó gerencias generales en las empresas Norte SRL y Camerum SA.Su desembarco en la función pública municipal tuvo lugar durante la gestión de Gustavo Sáenz en la Municipalidad de Salta.

Entre 2015 y 2019 fue subsecretario de Control Comercial, área desde la cual tuvo a su cargo problemáticas sensibles: la venta ambulante, los manteros, las habilitaciones comerciales y los controles en la nocturnidad. Durante su balance de gestión, Avellaneda remarcó que desde esa subsecretaría se había logrado "recuperar un orden que estaba perdido", especialmente en el micro y macrocentro.Luego de el salto de Sáenz a la Gobernación, Avellaneda se incorporó al gabinete provincial.

En diciembre de 2019 fue designado secretario de Industria y Comercio. Luego continuó como secretario de Industria, Comercio y Empleo dentro del Ministerio de Producción y Desarrollo Sustentable, hasta que su renuncia fue aceptada a partir del 10 de diciembre de 2023.Llegada a SeguridadSu llegada formal al área de Seguridad quedó establecida el 5 de diciembre de 2024, cuando fue designado secretario de Seguridad.

Desde ese lugar inició a intervenir en temas vinculados a la organización policial, el despliegue territorial, los operativos preventivos, el narcotráfico y la administración de recursos humanos y materiales.En febrero de 2025, en una entrevista con El Tribuno, Avellaneda indicó que la Policía de Salta contaba con alrededor de 12.000 efectivos, de los cuales unos 9.000 estaban afectados a tareas operativas y de patrullaje, mientras que cerca de 2.800 cumplían consignas para víctimas o denunciantes, incluidos casos de violencia de género. En ese marco, planteó la necesidad de redistribuir personal e incorporar cadetes para reforzar municipios.También reconoció que, si bien la cantidad de efectivos era "razonable", existían dificultades en materia de recursos materiales, especialmente vehículos y equipamiento.

Según había indicado, unos 200 móviles policiales necesitaban reparaciones y el objetivo era que los patrulleros estuvieran en movimiento permanente, no estacionados en comisarías o destinados a tareas administrativas.Otro de los ejes de su gestión fue el trabajo con mapas delictivos para identificar barrios con mayor incidencia de delitos y diseñar intervenciones más eficientes. En materia de prevención, Avellaneda impulsó la creación de grupos de WhatsApp barriales para agilizar la comunicación entre vecinos y fuerzas de seguridad.

También defendió los operativos contra "trapitos" y limpiavidrios, especialmente en la Capital, al sostener que en algunos casos esas situaciones derivaban en robos o hechos de extorsión.Avellaneda también tuvo actividad legislativa vinculada a temas de seguridad. En diciembre de 2025 participó de una reunión ampliada en el Senado provincial donde se analizaron proyectos para modificar el Código Contravencional, sancionar a "trapitos", regularizar motos secuestradas, gestionar vehículos retenidos, controlar la pirotecnia sonora y revisar requisitos para ascensos policiales.Su trayectoria también incluye participación partidaria.

Fue secretario general del PRO Salta y, en 2021, compitió en la interna de Juntos por el Cambio+ para las PASO nacionales. Encabezó la lista Unidad Republicana, dentro de un frente integrado por el PRO, la UCR y Ahora Patria.

Finalmente, su lista fue habilitada por la Justicia Federal y Avellaneda quedó cuarto en la interna, con 26.574 votos, equivalentes al 15,61%.Su designación al frente del Ministerio de Seguridad llega en un contexto complejo. Entre los desafíos que deberá afrontar aparecen la lucha contra el narcotráfico, especialmente en el norte provincial; la violencia social; el crecimiento de los homicidios; la prevención del delito en los barrios; y el aprovechamiento eficiente del recurso humano y material en tiempos de crisis.Los desafíos que tendrá• El primer desafío tiene que ver con la lucha contra el narcotráfico.

Cada vez más la Policía de la Provincia actúa en más operativos de desarticulación de bandas y el secuestro de grandes cantidades de estupefacientes. Actúan en conjunto con la Justicia Federal.• El 80% de las intervenciones policiales diarias son por conflictividad social.

Esta violencia social repercuten en los ámbitos familiares, vecinales y escolares. El consumo de drogas siempre está presente.• En los últimos meses hubo muchos homicidios en la provincia.

Tendrá que avanzar en políticas preventivas.• Administración del recurso humano y de los vehículos que tienen las fuerzas.